Mouriño, Secretario de Gobernación

Se veía venir. Juan Camilo Mouriño, principal operador de Felipe Calderón, finalmente llegó a la Secretaría de Gobernación [para muchos, el símil de la vicepresidencia]. Hace algunos meses escribí sobre él, señalándolo como uno de los principales operadores a seguir en la vida política nacional. La ardua labor de Mouriño, desactivando conflictos y arreglando en lo oscurito, finalmente dio frutos con su llegada a Gobernación. Camilo sustituye a Fernández Acuña, un político que nunca fue capaz de proyectar una imagen fuerte y que, sin duda, le quedó grande el puesto. Sin poder calificar como un fracaso su gestión [puesto que sí ayudó a legitimar la figura de Calderón], los retos venideros quedan como anillo al dedo para el perfil de Mouriño. ¿Qué le espera al nuevo secretario?
De entrada, continuar con la labor de Ramírez Acuña en la planeación y contención de desastres naturales. La previsión de la Secretaría logró minimizar los efectos del Huracán Dean [aunque después reprobarían rotundamente con las inundaciones en Tabasco, más culpa del gobierno estatal que del federal por graves errores de planeación y dudoso manejo de fondos]. Pero, más importante, Mouriño tiene como reto afianzar la agenda presidencial y conseguir el avance de las reformas planteadas por el Presidente. Para que las iniciativas de Calderón pasen por el Congreso, se necesita un negociador hábil y tenaz. Juan Camilo debe demostrar que tiene el poder para pactar con las fracciones parlamentarias y librar la aduana del legislativo.
Es prematuro aun señalar sus aspiraciones presidenciales, pues es sabido que tiene candados sobre sí para contender por la grande. Pero, por lo mientras, habrá que seguir de cerca a un operador acostumbrado a ser la mano derecha de Calderón y a operar desde detrás del telón. Por lo pronto, la designación del nuevo Secretario de Gobernación vendrá a darle más fuerza al Poder Federal. Los reflectores ahora le apuntan y Mouriño deberá cuidar más sus movimientos si no quiere terminar devorado por la prensa. O, si la prensa se deja, ser devorada por el flamante funcionario.
Como que las inundaciones en Tabasco son “más culpa del gobierno estatal que del federal”.
Desearia que me ilustraras con tu posición en ese respecto, puesto que yo tengo entendida otra cosa…
Denryuu
16 Enero 2008 a 3:45 pm
He editado el post en la línea que me indicas, pues realmente es una percepción mía [mediáticamente generada, aclaro], pero voy a ilustrar cómo lo veo. A mi parecer, la tragedia de Tabasco alcanzó tales dimensiones debido a una mala planeación y desvío de recursos federales en gestiones anteriores [no tengo nada contra Granier, por el contrario, lo considero un buen gobernador].
Coincido también que gran parte del error es culpa de la Comisión Federal de Electricidad, pero creo que hubo mucha lana perdediza durante el gobierno de Manuel Andrade, desviada hacia la campaña de Roberto Madrazo. Dinero que, bien invertido, hubiese minimizado el impacto.
Pepe Flores
17 Enero 2008 a 10:26 am
Ya veo. Concuerdo con que si bien Andrade “me caía bien”, su gobierno no fue de los mejores. A decir verdad, parece que su única verdadera meta era dejar cuantas marcas de su paso por ese cargo en la entidad como le fuera posible [inauguró muchas obras publicas, y dejó inconclusas otras tantas].
De Granier no voy a hablar porque que muy poco es lo que me he enterado de su política para con el estado aparte de pintar de azul y naranja todo lo que Andrade pintó de verde… X]
La version que a mi me contaron y que proviene de fuentes confiables [si es que no algo paranóicas] es que la CFE tuvo más culpa que cualquiera de los gobernadores, al no proceder con el vaciado de las presas en temporada de seca en preparación de la temporada de lluvias, en conjunción con una precipitación anticipada y de mayor fuerza que lo esperado.
También cuentas las malas lenguas que el que la CFE no haya vaciado las presas como es su protocolo normal de operaciones obedece a una revancha política del presidente espurio dirigida hacia los paisanos del presidente legítimo, y que con una sola jugada pudo causar la virtual destrucción del centro de operaciones del antes mencionado con una catastrofe “natural” prefabricada al mismo tiempo que se estilizaba a si mismo “salvador del pueblo tabasqueño” y llamaba a los mexicanos “a la solidaridad”.
Sonará a teoria de conspiración, pero hay que admitir que en este México donde vivimos, por menos cosas se mata la gente…
Denryuu
18 Enero 2008 a 6:28 am