
Ahí les va una de contrastes. Primero, la información oficial:
Ingresan 3 doctorados de la UDLA al programa de calidad del Conacyt
La salida de Pedro Ángel Palou de la rectoría de la Universidad de las Américas Puebla (UDLA) y el inicio del semestre sin rector sustituto no ha repercutido en el área académica ya que ésta no ha dejado de operar ni funcionar de manera normal, comentó el decano de la Escuela de Ingeniería y Ciencias, Marco Antonio Quiroz Alfaro.
En rueda de prensa para informar que tres doctorados de la UDLA ingresaron al Programa Nacional de Posgrados de Calidad que coordina el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), Quiroz Alfaro aseguró que la salida de profesores no ha afectado los programas académicos y que el clima de la universidad “es el de costumbre”. [...]
Por otra parte, el catedrático dio a conocer que la tradición de excelencia educativa de la universidad en las licenciaturas de la universidad se ha extendido a los posgrados, como son los doctorados en Ciencia de Alimentos, en Educación de las Ciencias, Ingenierías y Tecnologías, y en Administración de Empresas, los cuales fueron reconocidos públicamente por el CONACYT en su programa de posgrados de calidad. [...]
León Velasco pormenorizó que con la incorporación de los tres nuevos doctorados la UDLA cuenta con 12 posgrados en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad, ocho maestrías y cuatro doctorados. Con esto alrededor de 200 alumnos se encuentran en programas acreditados y la universidad se ubica entre los tres primeros lugares a nivel regional por la calidad de sus posgrados. [...]
[Fuente: E-Consulta, nota del miércoles 16 de enero de 2008]
Ahora, ahí les va la otra versión:
Conacyt reprueba posgrados de la UDLA-P
El día de ayer se dieron a conocer los resultados de la Convocatoria del Conacyt para ingresar al padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).
De los 9 programas de nuevo ingreso que postuló la UDLA-P, 6 fueron reprobados. He aquí la evidencia.
[Fuente: El Blog de la UDLA, post del martes 15 de enero de 2008]
¿Con cuál de las dos versiones se quedan?

Lo más notable aquí es la manera en que se “adorna” la verdad, porque no se miente al decir que 3 programas ingresaron, mas si se omite convenientemente el decir que sólo lo hicieron esos 3 de los 9 que fueron originalmente sometidos a escrutinio de la CONACYT.
No veo el problema de decir lo que se dijo: se aprobaron 3 programas de posgrado, de 9 que se propusieron. Si se revisa la lista general, muchas instituciones propusieron diversos programas, algunos de los cuales se aprobaron, otros no. En la revisión puntal de las razones por las que se aprobaron o no, pueden analizarse cosas como el que la universidad no pueda “asegurar” que los estudiantes recibirán apoyo financiero (becas) para ser estudiantes de tiempo completo (lo cual es precisamente una de las razones por las que se somete la participación al PNP: para tratar de obtener becas CONACYT que faciliten esto). En todos los programas rechazados, esto es uno de los factores que se marcan como “negativos” en el puntaje total. En general, todos tuvieron máximas calificaciones en todos los demas rubros. No fueron “reprobados” por carencia de credenciales en sus profesores, o por falta de publicaciones o infraestructura, sino principalmente por cuestiones del apoyo financiero. En todo caso, la UDLA podrá mandar apelaciones a los casos que así considere pertinentes y si no lo hace, aun así abrir el posgrado y buscar apoyos financieros por otras vías. La calidad académica de los posgrados propuestos no es deficiente, sino que es la característica de la universidad: excelencia.
Me parece interesante lo que se menciona en segundo comentario, creo que son datos sobre el proceso que deberían conocerse. Coincido con Denryuu – y ésa es la intención del post: lo notable es la manera en que se adorna la verdad. Es cierto que no se miente al decir que tres programas obtuvieron la acreditación de CONACYT. Pero tampoco es mentira que seis programas no lo lograron. Lo interesante es darse cuenta cómo cada medio [ambos, con una tendencia y agenda propia] le da una maquillada a los datos. Una nota más completa hubiera incluido el contraste [tres aprobados, seis sin aprobar] y, quizá, complementar con información sobre el proceso.