Lecturas sobre la salida del niño genio de la UDLA

14ago08

Ayer por la noche me enteré – a través del nickname de un compañero de carrera – de la salida de Andrew Almazán [aka el niño genio], de la Universidad de las Américas, Puebla. Recomiendo leer la nota de Javier Vega, no sólo por la información, sino por los comentarios que se irán acumulando con el transcurrir de las horas. Para muestra, un botón:

“Sin duda la salida de Andrew Almazan es triste, pero dejenme decirles que es también lamentable que el pobre niño genio no haya podido tomar parte en esta decisión: él no quería irse, pero su mamá (que controla todos los aspectos de su vida pública y privada: entrevistas, elección de profesores para sus cursos, hasta de su ropa y sus amistades) tomó esta decisión, más por un berrinche (no le gustó que le dijeran que su hijo debe “socializar” y mezclarse con otros estudiantes) que por el bien de su hijo. Lamentable ambas cosas.”

En la UDLAP no se debe dar educación especial a nadie, eso es discriminar a los demas. Si el niño es tan genio, entonces que tenga la madurez emocional para que como en Harvard asista a clase con sus compañeros. Así ocurre con los niños genios en el MIT, Yale etc. Estudiar tutorias particulares eso no es estudiar en la universidad. Apoyo la decisión de nuestro rector ya que esto fue una de las jalas del rector pasado.”

“Ya le jodieron la existencia al chavo. Unos por lucrar, otros por hacerle al “democrático”. En fin, asi las cosas en la UDLA, que triste.”

Antes de avanzar, hay que recordar en qué contexto se dio la llegada de Andrew a la universidad. En julio del años pasado, la UDLA iba en picada tras los desatinos del Dr. Palou, y para revertir el mal momento, se optó por un golpe mediático. Después de su aparición en un reportaje, en el noticiero de Joaquín López Dóriga apareció se hizo oficial la invitación a Andrew Almazán para realizar sus estudios superiores, becado y con un programa hecho a la medida.

¿Cuál fue la percepción de ese momento? La reviviré con un comentario de ese entonces, en El Placer de Disentir:

“Hoy me enteré que nuestro precioso rector invitó a un niño savant (como parte de su anhelo de limpiar su imagen) a unirse a la comunidad estudiantil de mi universidad. POR FIN ALGO DE VERDAD, pues es necesario ser autodidacta para poder crear una carrera en esta universidad, ya que es muy probable que se quede sin profesores a mitad de su educación. En fin, es claro el mensaje que nos manda a los estudiantes, “En esta universidad es necesario tener un alto deseo de aprender por cuenta propia, pues siempre existe la posibilidad de quedarse sin personal docente.” Me pregunto si el niño de doce años también conspirará en contra del rector.”

Una acción que, bajo otro contexto, sería sumamente vitoreada, se consideró al interior de la universidad como un acto para desviar la atención sobre el resquebrajamiento de la casa de estudios. No obstante, se cumplió el objetivo de imagen: hacia afuera, la UDLA le había ganado el fichaje de Almazán a otras instituciones de educación superior. Los medios dieron gran importancia al suceso y, durante unos días, la mirada pública se desvió hacia el nuevo alumno.

Almazán llegó a la UDLA con una beca del cien por ciento y un plan de estudios hecho a la medida para las carreras de Psicología y Medicina. Un año después, se marcha debido a que el rector Luis Ernesto Derbez ha iniciado una serie de medidas para modificar la carrera de Medicina y Andrew no recibiría el trato preferencial que Palou le prometió. Ante este escenario, la madre del estudiante decidió sacarlo de la institución, no sin antes declarar en una carta dirigida a Derbez que “forzados por usted nos vemos en la necesidad de buscarle acomodo a nuestro hijo en otra Universidad.”

Las lecturas de este acontecimiento son múltiples. Me llama mucho la atención el remate de la columna de Jorge Castillo de Intolerancia Diario, citada en la nota de La Primera de Puebla:
“Al parecer hasta aquí llegó “El Niño Genio” en sus estudios en Puebla, salida que será muy criticada, ya que desnuda la realidad: que a la UDLA no le importó jamás apoyar al jovencito, sino más bien utilizarlo como campaña mediática“.

En efecto, en ese momento – el último año del rectorado de Palou -, era fácil adivinar el trasfondo de traer a Almazán a estudiar en la UDLA. Sí, el niño genio fue un golpe mediático para aminorar la tormenta de críticas. Sin embargo, como bien apunta Vega: “[los padres] insisten en que el compromiso no lo había asumido un rector en particular, sino la Institución.” Guardando las proporciones, se parece al caso del Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, cuya sede obtuvo Palou, pero que, tras la salida del escritor – y durante el interinato de Arturo Langdon -, la UDLA renunció a su organización.

Otro dato a considerar es que la carrera de Medicina no es precisamente el fuerte de la universidad. Durante su gestión, Palou incrementó el número de programas académicos, incluyendo la apertura la carrera de Médico Cirujano. Se desataron las críticas, pues se consideró que la inclusión de esta licenciatura era demasiado apresurada, además de que la UDLA no contaba con la infraestructura suficiente. A su llegada, Derbez detectó inmediatamente esta flaqueza, [acción que causó rumores sobre el cierre de la carrera], y la sometió a una evaluación completa:

“Hemos conformado un grupo de especialistas en Medicina y Administración Hospitalaria […] todos personas reputadas en la profesión, para que actuando como Consejo de Expertos evalúen el progreso de nuestra Carrera de Medicina.  La segunda semana […] incluiremos a personalidades como Julio Frenk para asegurarnos de que la carrera mantenga la máxima calidad académica y cuente con los recursos necesarios para que las prácticas de todos nuestros estudiantes en laboratorios, quirófanos, campos médicos y servicio social estén garantizadas.  Ese es el estatus actual de este proceso. – Dr. Luis Ernesto Derbez, mayo 2008, en su blog.

Ayer, al presentar al nuevo jefe de departamento de Medicina [y aparentemente respaldado por los estudiantes del programa], Derbez argumentó que “no era correcto que tuviéramos a una persona que estaba recibiendo un tratamiento especial, un tratamiento en el cual se le daban cursos incluso que ni siquiera habíamos arrancado”. Sin embargo, a Almazán se le ofreció la posibilidad de seguir con su plan de tutorías en Psicología. “[Derbez] nos citó el pasado martes 5 de agosto y nos informó que en la carrera de psicología sí podría continuar la enseñanza tutorial, pero en la de medicina ya era imposible.”, declaró la madre de Almazán. Tutorías, ¿sí o no?

Desde mi punto de vista, el problema no es el trato especial per se, sino la imperiosa necesidad de consolidar Medicina antes que mantener los privilegios del genio, quien ya había cursado 21 materias, por 16 del resto de sus compañeros. Su trato equitativo obedecería más a una construcción progresiva y planificada de una incipiente carrera que la administración anterior planeó al vapor. Por desgracia, hacer estudiar a Almazán al ritmo de los otros estudiantes enfrenaría su desempeño, y ahí se produjo la ruptura.

Espero que este recuento – históricamente fundamentado lo mejor que pude con los enlaces – les sirva para crearse su propia lectura de la situación. Mi opinión, al fin y al cabo, sólo refleja mi percepción de los acontecimientos. Personalmente, no puedo opinar nada sobre Andrew, ya que jamás tuve el gusto de conocerle. Es más, nunca coincidí con él en el campus. Pero ahora, la UDLA ha perdido a su petit savant en aras [espero] de consolidar una carrera. Lamento que tenga que marcharse de la institución, sobre todo después de leer sus palabras de despedida: “La pasé bien en la UDLA, pero sé que de quedarme no hubiera sido tan agradable como era antes”. Le deseo suerte en el futuro, ya que ofertas educativas no le faltarán. Sólo espero que no le toque – como en los tiempos de Palou – ser nuevamente parte de un show mediático de alguna universidad ansiosa de tapar el sol con un dedo.

About these ads


7 Responses to “Lecturas sobre la salida del niño genio de la UDLA”

  1. Pepe, muchas gracias por alumbranos el camino.

  2. 2 Maria Luisa

    Porqué tenía que “mezclarse” con otros alumnos con diferentes capacidades (mucho mas atrasados) y mayor edad ? ,Qué tiene que hacer un niño de trece con alumnos adultos de 20? , Porqué socializar con adultos cuando tienes 13 años ????
    Ya tendrá toda su vida para aprender a socializar con adultos , cuando él mismo lo sea. Ahora porqué frenar su desarrollo universitario si estaba demostrando tener capacidades extraordinarias con excelente promedio ? , Porqué frenar a los pocos niños Genio que Mexico ha tenido . , Es indignante . los mismo mexicanos nos metemos el pie para que otro no sobresalga
    Que tristeza que en México se limite el desarrrollo de la poca gente superdotada.. por eso la fuga de Cerebros , sigan contribuyendo….

  3. 3 Pepe Flores

    @Alberto: Me parece que alumbrar el camino no es el término que yo ocuparía. Francamente, mi labor ha sido documentar – en la medida de lo posible – lo que percibo como factores que influyeron en este suceso. Pero aún así, gracias por las flores.

    @María Luisa: Entiendo en buena parte tu enfado: lo que Andrew necesitaba era una casa de estudios dispuesta a moldearse para darle una instrucción que las políticas educativas del país no preven. La UDLA fue su primera universidad, y no dudo que en pocos días – si no es que ya – halle un lugar donde recalar. La socialización, por otra parte, es parte del desarrollo integral de un individuo. Pero, ¿con quién podría relacionarse a gusto? Si lees algunas de las notas enlazadas, verás que Andrew a menudo prefería estar con sus hermanos, a pesar de que su capacidad intelectual le da para relacionarse con maestros y doctores. A tu pregunta de “¿Por qué socializar con adultos cuando tienes 13 años?, yo añadiría: ¿cómo socializar con gente de tu edad si tu capacidad los sobrepasa por mucho? Gracias por animarte a comentar y externar tu punto de vista, la plática siempre enriquece.

  4. Pepe sabía que te iba a parecer ostentoso mi comentario, de tan pocas palabras. Pero es real. Por segunda ocasión me muestran un camino. Por eso nos lo iluminas.

  5. 5 donpato

    pues yo conocí a Andrew y lo trate.
    por otra parte También conocí a su madre y la trate (no pregunten por que) y créanme al niño le hubiera hecho mejor socializar que seguir con sus tutorías.

    P.D. En mas de una ocasión quise Golpear a su madre, con tal de que se callara.

  6. Leyendo tu contribución, me queda claro que nadie, ni Palou, ni Derbez ni tu tienen la menor idea de que significa ser un niño genio. Ell caso de Andrew es exactamente igual al de cientos de menores de edad que pueden significar el cambio de rumbo, de buen rumbo en el país. Pero carentes de apoyo, leyes que los reconozcan y cobijen, especialistas…lo unico que les queda es el trabajo autodidacta. Si deseas conocer mas sobre este tema, informate en GENyo, el centro de apoyo al desarrollo de los niños y jovenes genio de America Latina.

    http://www.genyo.org

  7. 7 AGAPITO

    Golpe mediatico es todo el asunto del chavo este no ven?


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: