Bitácora personal de Pepe Flores

PepeFlores.net

De cómo me convertí en columnista de La Primera de Puebla

con 4 comentarios

Estimados lectores:

Como ya les comenté, recibí una cordial invitación a colaborar en el diario digital La Primera de Puebla. Después de un par de semanas de incertidumbre, ya estoy listo para debutar como columnista. Éste es mi primer texto. Estaré publicando las columnas tres o cuatro veces por semana. Lo que aún no decido es si reproduciré los escritos aquí o los separaré de la dinámica normal de esta bitácora. Esa decisión la dejo en sus manos, ustedes dispondrán en los comentarios.

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“¿Estabas leyendo mi columna en el Starbucks de Cholula?”, me preguntó Cintia Fernández [aka Semilla], hace poco más de un mes. Cintia me contó que, por azares del destino, Alberto Isaac Mendoza, parte de la tríada responsable de La Primera de Puebla, me vio leyendo su colaboración sobre si el Internet era para niños. Creo que así fue como Isaac me conoció sin conocerme.

En otra ocasión llegué a la misma cafetería con la intención de trabajar en mi tesis. En un rincón, creí atisbar a Cintia, pero mi memoria es tan mala que no me atreví a saludar. A decir verdad, ella tampoco me saludó, así que ambos hicimos gala de nuestra etiqueta poblana. Iba acompañada de un caballero, a quien más tarde Cintia definió más o menos como “el dueño del periódico en el que escribo”. Así fue como yo conocí a Isaac sin conocerlo.

Una semana después, recibí un comentario en mi página personal [www.pepeflores.net]. “Hola Pepe, buenas noches. Una amiga me recomendó visitarte. Es Semilla. Y mira que es lo mejor que me han podido sugerir esta semana. Escribes como pocos. Necesito contactarte.” Muy halagado por las flores, contacté de inmediato a Isaac y quedamos de vernos [¿dónde más?] en Starbucks Cholula. Y así fue como ambos nos conocimos conscientemente.

Isaac me ofreció un espacio dentro de Las Letras de Puebla, y yo acepté gustoso la oportunidad. Venga, que es francamente difícil que un periodista quiera fichar a un inexperto como columnista de buenas a primeras. Y habría iniciado inmediatamente, de no ser porque un ladrón cholulteca tuvo a bien reventar el vidrio trasero de mi auto y robar mi computadora, entre otros bienes más simbólicos que materiales [lamento, por sobre todo, mis avances veraniegos de tesis y unos dados de felpa].

Casi tres semanas después, recibí un correo electrónico de Isaac recordándome que tenía las puertas abiertas para emplear este espacio. Francamente, lo que no sabía era cómo empezar. Así que decidí gastarme mi primera colaboración en un relato mundano en vez de una de esas elaboradas elucubraciones sobre el hilo negro que tanto me gustan. Ésas vendrán después y varias veces por semana. Mientras tanto, aprovecharé para hacer eco de que ya soy – oficialmente – colaborador de este diario digital. Me encantaría poder ver a un desconocido aplastado frente a su computadora, tomando café y leyendo mis columnas. Dicen que esas cosas pasan.

Escrito por Pepe Flores

25 Agosto 2008 a 12:14 am

Escrito en Anécdotas, Periodismo

4 comentarios

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  1. Bien

    Dedo

    25 Agosto 2008 a 12:50 am

  2. Muchas gracias Pepe Flores, nos sentimos muy orgulos@s en laprimeradepuebla.com de tenerte en nuestras páginas virtuales. Ahora espéranos en tu taller de periodismo, ahí estaremos.

    Alberto Isaac

    25 Agosto 2008 a 8:59 am

  3. Al contrario, mi estimado Isaac, gracias por la chance. Por cierto, cuán elocuente el comentario de Dedo. Su contundencia me dejó anonadado.

    Pepe Flores

    25 Agosto 2008 a 2:57 pm

  4. Y si el trabajo le gusta mucho podrá decir un día: muy bien

    Alberto Isaac

    26 Agosto 2008 a 9:12 am


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