Archivo para Octubre 2008
Smile, we’re gonna win
La campaña electoral por la presidencia de Estados Unidos está a punto de terminar [y con ella, una buena parte de los temas de esta bitácora]. Pero antes de que se acabe el material, vámonos con una última:

Hasta dan ganas de imprimir unas para el coche, caray.
[Derechos reservados de la idea y la imagen para la divertidísima Plaqueta]
Ópdeit: El buen Dan Alonso me dice que Hernández también se aventó su Obamito.
¡De diez, maese!
El estirón de los golden boys

Carlos Vela y Giovani dos Santos aparecen dentro de los 40 nominados al Golden Boy, el premio que otorga el diario italiano Tuttosport al mejor jugador menor de 21 años. Un reconocimiento que, en el caso de Carlos Vela, me parece atinado: en Salamanca dio prueba de su capacidad, en Osasuna aprendió las labores del extremo izquierdo [trabajo que desempeñaría muy bien en la selección, de no ser porque la pradera siniestra es de Andrés Guardado], mientras que ahora en Arsenal debe pulir sus virtudes como delantero centro. Arséne Wegner tiene muy clara su proyección sobre el mexicano: está destinado a ser un revulsivo en el ataque cuando las cosas pinten feas. Si bien no goza aún de mucho minutos en la liga, sigue apuntando buenas maneras y un desempeño creciente cuando es requerido.
Giovani está perdido. Calidad no le falta, pero padece de una terrible intermitencia. Su nominación al Golden Boy responde más a un inicio a tambor batiente que se fue diluyendo con el paso del tiempo. En Barcelona terminó saliendo por la puerta trasera, después de desperdiciar una y otra vez las oportunidades en el equipo culé. Salió del barco y fichó con el Tottenham, un equipo que en el papel apuntaba a pelear los escaños de arriba de la Premier. Pero algo inexplicable pasó y los Spurs marchan en la cola del campeonato. Con el intempestivo despido de Juande Ramos, la titularidad de dos Santos peligra aún más.

Donde quedan cuentas pendientes para ambos es en la selección mexicana. Mucho se le ha criticado a Erikkson su deseo de alinearlos como titulares, y a decir verdad, poco le han respondido. Vela es un buen centro delantero, genera espacios y oportunidades, pero parece que la pólvora se le moja cada vez que se enfunda la casaca verde. Lo de Giovani va igual: se pierde en el campo, se encima con Arce por la banda derecha, y sólo ha rendido aceptablemente en el partido contra Canadá, cuando jugó por la izquierda. Pero el caso de dos Santos es peor, ya que tiene una inaceptable tendencia a caerse al primer contacto y fingir faltas.
A pesar de su desempeño con el equipo tricolor, son jugadores con capacidades enormes. Vela está por dar el estirón, acompañado de ese irreverentemente joven Arsenal que ensueña a Europa. En contraparte, a Giovani le urge retomar la brújula, o correrá el terrible destino de quedarse en una eterna promesa. Veamos si la llegada de Harry Redknapp a White Hart Lane le viene bien o termina por dilapidar su crédito. Estamos de acuerdo que ninguno de los representantes aztecas se llevará el Golden Boy [a mi parecer, debería quedar en manos de Agüero o Walcott], pero su nominación los coloca aún en la élite juvenil mundial. Ya es tiempo para que Vela y dos Santos comiencen a despuntar y a tener peso específico en sus equipos [y urgentemente, en la selección]. Es momento de optar por el estirón, so pena de quedarse – como muchos tristes casos – en la sombra de la eterna promesa.
Mamá, cómprame un HiPhone
¿No te alcanza para un ultramoderno, caríshimo y á la mode iPhone 3G? No te preocupes, siempre quedará el HiPhone a la mano.
¡Barato, barato!
Terror[ismo] en la tuitósfera

Could Twitter become terrorists’ newest killer app? A draft Army intelligence report, making its way through spy circles, thinks the miniature messaging software could be used as an effective tool for coordinating militant attacks.
El tema de moda en la tuitósfera es la posibilidad de utilizar Twitter como herramienta para el terrorismo. Obviamente, no han faltado los usuarios que salen a rasgarse las vestiduras de buenas a primeras. Paranoia, dirán muchos. Yo opino que no hay que cerrarse a la posibilidad. En efecto, Twitter posee las características técnicas para ser una herramienta que ayude a coordinar ataques terroristas. Sí, al igual que otras tecnologías del web. Pero reconocer la probabilidad no implica satanizar al servicio.
¿Meras especulaciones? Bueno, en Danger Room plantean tres escenarios muy ilustrativos.
Scenario 1: Terrorist operative “A” uses Twitter with… a cell phone camera/video function to send back messages, and to receive messages, from the rest of his [group]… Other members of his [group] receive near real time updates (similar to the movement updates that were sent by activists at the RNC) on how, where, and the number of troops that are moving in order to conduct an ambush.
Scenario 2: Terrorist operative “A” has a mobile phone for Tweet messaging and for taking images. Operative “A” also has a separate mobile phone that is actually an explosive device and/or a suicide vest for remote detonation. Terrorist operative “B” has the detonator and a mobile to view “A’s” Tweets and images. This may allow ”B” to select the precise moment of remote detonation based on near real time movement and imagery that is being sent by “A.”
Scenario 3: Cyber Terrorist operative “A” finds U.S. [soldier] Smith’s Twitter account. Operative “A” joins Smith’s Tweets and begins to elicit information from Smith. This information is then used for… identity theft, hacking, and/or physical [attacks]. This scenario… has already been discussed for other social networking sites, such as My Space and/or Facebook.
Cualquiera de los tres escenarios es factible, aunque me concentro en los primeros dos primeros porque el último ha sido siempre el punto de discordia sobre la privacidad en la red. Destaco la noción de near real time [casi en tiempo real], porque es la característica técnica más relevante. No es que Twitter sea, per se, un arma terrorista. Es que una de las ventajas de Internet como la inmediatez permite una coordinación simultánea que, en el caso del crimen organizado, resulta sumamente útil.
Basta recordar el uso de los mensajes de celular para armar manifestaciones políticas. Numerosas protestas en Corea del Sur, Filipinas, y sobre todo, el caso de España tras el 11-M son una pequeña muestra del poder de los medios ciudadanos pre-Twitter. Ahora, el microblogging ofrece una plataforma aún más estable. Lo que ocurre ahora es que las posibilidades que se exploran son moralmente repudiables, pero no técnicamente inconcebibles.
¿Conducirá este temor al cierre de Twitter? Definitivamente no. Internet ha venido a darle más facilidades al mundo, pero en términos de seguridad nacional, la chamba es cada vez más grande. Preveer [o promover] la clausura de este servicio implicaría ir, uno por uno, en una cacería de brujas que sólo terminaría con el colapso de la red. Impensable. Internet tiene grandes ventajas, pero las mismas condiciones técnicas que permiten el sano intercambio de información, son útiles para viles propósitos. No, Twitter no fomenta el terrorismo, pero su plataforma lo hace factible. No es culpa de la tecnología, es cómo se interpreta. Para bien y para mal.
El gato que vivió
Ayer me encontré un gatito perdido en el campus. Venía saliendo del Centro Social, camino a la casa de un amigo para una asesorada de diseño, cuando me topé con un siamés de lo más lindo [aaaaaw!]. Lo observé un rato, cómo iba de un lado a otro, sin rumbo. A su lado, estudiantes y más estudiante pasaban, compadeciéndose del pobre gato. Pero, obviamente, a todo mundo le valió madres. “Debe tener hambre”, pensé. Corrí a comprar un yoghurt de manzana [disculpen, es lo más parecido a la leche por estos lares] y en una tapita para café le serví una copiosa ración que se zampó en un parpadeo.
Pensé en llevármelo del inclemente frió cholulteca y dejarlo en una veterinaria. Después de todo, allí le hallarían acomodo, ya que las probabilidades de acogerlo en casa eran infinitesimales dada la animadversión de mi madre a cualquier animal que no sea yo. Me costó un poco de tiempo [mordidas y rasguños también] ganarme su confianza , sobre todo porque la presencia de curiosos asustaba al gato, pero finalmente conseguí que me siguiera hasta mi coche. Acto seguido, lo trepé y nos encaminamos hacia la veterinaria.
Llegué con el veterinario un par de minutos antes de que cerrara, y amablemente me explicó que no recibían animales. “Llévatelo al Control de Animales de San Andrés”, me sugirió. Conflictuado por la idea de confiarle ciegamente la vida de un ser vivo a un funcionario público, pensé en otra opción. Telefoneé a casa y mi tía me contestó. Ella, contrario a mi madre, es amante de los animales, así que le delegué las labores diplomáticas para convencer a mi jefecita de albergar una noche al gato. Me prestaron una perrera y así me lo llevé a casa. El gato pasó la noche en mi cantón de lo más tranquilo.
La bronca fue cuando, a las seis de la mañana, el minimo tuvo la brillante ocurrencia de maullar a todo pulmón. Sus berridos despertaron la curiosidad de mi madre quien, contrario a lo que pensaba, no estaba enterada del refugiado. Tras una breve sesión de mentadas autorreferenciales, se dio cuenta que el gato ya estaba allí a pesar de no contar con su venia, y la crisis no pasó a mayores. Después de comer como pelón de hospicio y recorrer la casa a placer, lo guardé nuevamente en la perrera y me lo traje a la universidad.
Finalmente, un alma se apiadó del minino y accedió a cuidarlo por esta semana. Le dieron un merecido baño y hasta spray antipulgas le tocó. Ahora, la partia potestad del gato [o gata, como se corroboró mediante una posterior inspección visual] se disputa entre un amigo rolero que vive en el Distrito Federal y la roomie del alma piadosa. Y yo, bueno, me quedo con un rasguño colosal en el brazo izquierdo, un extraño ardor en las manos cuando me las enjabono, y un par de pulgas en el cabello. Y con la satisfacción de haberle ayudado a un gato a encontrar un hogar.
Desde Larnaca, con ironía

Matt Wilson decía que uno de los seis signos de que estás a punto de ser atacado por un zombie es decir o hacer algo que sería sumamente irónico si los zombies atacaran.
Don’t be fooled by their barely functioning nervous system and shambling gait, Zombies have a devastating sense of timing. And if there’s one thing they appreciate more than brains, it’s dramatic irony. So if you’re walking through a graveyard with a woman who’s scared of the undead, you should avoid putting on your most sarcastic spooky voice and saying “They’re coming to get you, Barbara.” For whatever reason, sarcasm sounds like a dinner bell to zombies.
Ayer por la noche me acordé de una postal de Nueva York que Xime me envió y aún no llega. Hoy, camino a la universidad, pensé que sería muy divertido [e irónico] si hoy – precisamente hoy – hubiese llegado. Así que me enfilé a la oficina de correos, me acerqué a la lista, busqué a Anna Funk [en serio, ¿hay un nombre más cool que ése?], y encontré mi nombre. Me acerqué a reclamar mi postal y, en efecto, me dieron una postal. Sólo que no era de Nueva York, sino de Larnaca.
Resulta que hace un mes, en su visita a Chipre, Xime me envió esta postal. No pude suprimir una sonrisa al recibirla. La verdad es que me hizo el día. Digo, la postal de Nueva York todavía no llega, pero bueno, la ironía es una fuerza poderosa. Quien quita y mañana, cuando visite de nuevo la oficina de correos, tenga algo nuevo que contarles
Cuestión de esperar[se]

Antes de irse a Israel, Xime pasó a Nueva York un par de días. En parte porque tenía que tomar el avión ahí, en parte para turistear. Y es que coincidió que programaron la fecha de su vuelo el mismo día que su cumpleaños, así que decidió que festejaría recorriendo la Gran Manzana antes de partir a su intercambio. Después de todo, por más cool que suene, eso de celebrar el onomástico atravesando diferentes husos horarios no está tan padre como te lo pintan.
Semanas después, allá por agosto, Xime me comentó que me había mandado una postal desde Nueva York, y considerando la velocidad del snail mail, no debía tardar mucho en llegar. Yo, que le tengo una plena y ciega confianza al sistema postal estadounidense [después de todo, mis libros de tesis llegaron en tiempo y forma], esperé a que llegara. Pensé que, cuando la tuviera en mis manos, la pondría junto con mis otras postales importantes: una de una muestra de carteles donde expusieron el trabajo de La Niña Funky [autógrafo incluído]; otra de unos intelectuales tomando la ciudad de Praga que me trajo la Compa de su viaje a las Europas; y mi predilecta, una postal del estadio Vicente Calderón, casa de mi querido Atlético de Madrid, que me trajo Xime cuando se fue un verano a Francia.
Así que, desde ese día, me asomo diario por la oficina de correos de la universidad. El sistema es muy simple: cuando te llega una carta [o paquete], apuntan el nombre del destinatario en una lista. Sólo tienes que ir, ver si estás en la lista, y solicitar tu envío. En mis constantes visitas he descubierto, por ejemplo, que Don Pato tenía un paquete sin reclamar desde tiempos antediluvianos, o que hay una estudiante de intercambio que se llama Anna Funk [best name ever!].
Ir a recoger mi postal ya se volvió parte de mi rutina. Llego, entro, leo la lista [y veo si Anna Funk recibió algo], y me salgo. Es un pequeño ritual involuntariamente impuesto. ¿Qué si creo que ya no va a llegar la postal? Probablemente. Pudo haberse perdido en el trayecto, como suele suceder. Pero, reitero, le tengo fe al sistema postal estadounidense [en el mexicano no tanta, a decir verdad]. Además, creo que no pierdo nada dándome una vuelta más, con la esperanza de que, algún día, lla pueda poner junto a mis otras postales especiales: escoltada por el cartel, los intelectuales de Praga y el Vicente Calderón.
Es sólo cuestión de esperar(se).
No lo dije yo, lo dijo… (LX)
“Entregar becas a estudiantes embarazadas es motivar que el niño o la jovencita con deseos de participar sexualmente, pues haga sus cositas, al cabo al final se le beca, se le premia, cuando lo que deberían de hacer es castigarle. Porque hay padres de familias que a veces aceptan esa beca, porque son 600 ó 700 pesos y eso contribuye al gasto familiar, lo cual les resulta muy conveniente porque compran un litro de leche y un biberón y ahí se la pasan cuidándoles las criaturas.”
Nardo Torres de la Garza, jefe del Sector 7 de Educación Primaria de Nuevo León, sobre las becas a embarazadas.
Saw School Musical
Bueno, pues ya se viene la semana de Halloween y la red se inundará de aterrorizantes parodias. Para abrir pista, les dejo con este mashup: Saw + High School Musical. ¿En verdad necesito decir más?
Éste sí es terror del bueno, caray.
[¿Dónde lo ví? Pues claro, en Zona Fandom]
Wassup?: ocho años después
En 2000, Budweiser lanzó True, [rebautizada por el pópulo como Whassup?] una campaña publicitaria que causó furor alrededor del globo. El espot se convirtió rápidamente en un meme de la cultura pop. Probablemente muy pocos la ubiquen, pero seguramente recordarán, por lo menos, la célebre parodia de Scary Movie.
Daily Kos aprovecha la idea para mostrar qué ha pasado ocho años – y un mandato de Bush – después. Muchas cosas han cambiado para los cinco protagonistas del video. Para mal. Uno de ellos sigue atascado en Irak, otro sin casa ni trabajo, otro carece de asistencia médica, otro trata de sobrevivir a Katrina y otro está en la quiebra total por la crisis financiera. Pero al final, atisban un poco de esperanza.
Un cambio.
Otra gran idea publicitaria para Obama. Como si necesitara más.
[Cortesía de Guerra y Paz]
Defíneme ‘terrorista’

Vamos, que para Sarah Palin queda muy clara la definición de terrorista:
There’s no question that Bill Ayers via his own admittance was one who sought to destroy our U.S. Capitol and our Pentagon. That is a domestic terrorist. There’s no question there.
Pero cuando Brian Williams, de NBC, le preguntó si aplicaría el mismo término para alguien que bombardé una clínica abortiva, Palin, pues…
Now, others who would want to engage in harming innocent Americans or facilities that uh, it would be unacceptable. I don’t know if you’re going to use the word terrorist there.
Duda un poco.
El voto del mundo
En Foreign Policy me topo con un estudio de Gallup sobre qué candidato ganaría si el mundo pudiese votar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. El resultado es obvio: Obama tiene la simpatía del globo, sobre todo de Canadá, Europa, América Latina, Australia, Japón y muchos países de África. McCain, por su parte, tiene el apoyo de Georgia [¿por qué será?] y de varios países del sudeste asiático, aunque su victoria es relativa ya que le supera el porcentaje de personas que no saben por quién votar o que rehusaron contestar la encuesta.
De acuerdo a los resultados detallados, el 27% de los mexicanos encuestados votaría por Obama, contra un 9% favorable a McCain. El dato a analizar es el empate virtual entre la gente que considera que la nueva cabeza de Estados Unidos marcará una diferencia con México (35%), los que creen que todo seguirá igual (36%), y los que no saben cómo repercutirá (30%). Me llama también la atención que Palestina opine que no importa quién llegue a la Casa Blanca, no significará un cambio trascendental (72%). Para ellos, quien quede será pan con lo mismo.
Es una lástima que no haya datos sobre las posturas de Rusia, China, Israel, Sudáfrica y Brasil. Tampoco de zonas conflictivas como Irán o Afganistán. Pero es un hecho que [casi todo] el mundo ve con buenos ojos la potencial llegada de Obama a la presidencia de EE.UU. Pero no hay que olvidar un dato: los que votan son los gringos, y aunque el margen es amplio, habrá que esperar al cuatro de noviembre.
Si tan sólo el mundo pudiese votar, caray.
Adolf Hitler contra la película de Dragon Ball
Uno de los memes más divertidos de YouTube es ver a Adolf Hitler enojado por cualquier cosa. En esta ocasión, el mashup nos presenta a un Führer encabritado por la nueva adaptación cinematográfica de Dragon Ball. Y con mucha razón.
No es para menos tu enojo, Adolfito. Yo también creo que Krilin debería estar.
[Sacado de Zona Fandom]
No lo dije yo, lo dijo… (LVIX)

“Tras perder el clásico ante Boca, en Argentina juran que si a River lo echan de la Sudamericana, Simeone se va. Y en España garantizan que Aguirre correrá la misma suerte si el Atlético no reacciona contra el Liverpool. ¿Empezamos a intuir cuál es el nexo con Eriksson? Si River y Atlético no dan señales de vida a partir de mañana, todo se precipitará: Simeone irá al Atlético, Aguirre quedará libre y Sven, a temblar con la sombra del entrenador que todos añoramos, ahora sí listo para encarar el hexagonal. Ojalá llegue a ver el día en que los problemas estructurales y de fondo que padece el futbol mexicano se reduzcan al sujeto que dirija a la selección nacional. Pero mientras eso sucede, Eriksson es una pérdida de tiempo y de dinero. Que se vaya no depende de Honduras… sino de Chivas. ¿O hay que explicarlo con manzanas?”
Barak Fever, comentarista de fútbol, atando cabos en la columna Simeone y el efecto dominó.
Los otros nueve
La docente de la escuela de Comunicación de la Udlap Martha Báez Martínez [...] reveló que sólo uno de cada diez alumnos que deciden estudiar la carrera de comunicación lo hace por vocación; mientras que el resto es por salir en los medios, ser parte de producciones cinematográficas o convertirse en caricaturistas.
Qué lamentable que una catedrática – quien, por cierto, imparte materias relacionadas con la publicidad y la mercadotecnia – tenga una visión tan cerrada del campo de la comunicación. Qué pequeñez de pensamiento, caray.
Tengo compañeros que se dedican a relaciones públicas, que ejercen el periodismo, que son documentalistas, que trabajan en la industria editorial, que son investigadores de audiencias, que hacen comunicación política, que organizan conciertos, que se desarrollan en el ámbito de la publicidad, que producen videos, que tienen programas de radio, que hacen comunicación organizacional, que salen frente a las cámaras, que están detrás de las cámaras, que comunican desde el sistema, que comunican contra el sistema. Que crean su propio medio. Los hay los que teorizan, y los que practican. Y todos estudiamos lo mismo.
El gran problema de las Ciencias de la Comunicación es que se han enfrentado siempre a la eterna fractura entre comunicólogos y comunicadores. Entiendo la diferencia semántica, pero la formación debe ser integral. No se puede estudiar la comunicación sin saber cómo se pone en práctica; no se puede ejercer sin entender los procesos comunicacionales. Quien sale frente a una cámara sabe cómo debe decir su diálogo y qué efecto causará, quien produce cine debe comprender cómo generar respuestas en su audiencia, quien realiza caricaturas debe tener la destreza para plasmar en un cartón la contundencia de una imagen. La comunicología es el estudio y la práctica reflexiva de la comunicación. La comunicación debe ser necesariamente interdisciplinaria y no estar confinada a los límites de un reductio ad absurdum. La vocación no se mide en qué rama te desempeñes, sino en la capacidad y deseo de comprensión.
Y si no es así, me pregunto: ¿cuál es perfil del comunicólogo?

Perdóneme, maestra, pero yo prefiero seguir siendo parte de los otros nueve.
