Bitácora personal de Pepe Flores

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El doble filo del remake

con 2 comentarios


El viernes pasado tuve la oportunidad de ver El día que la Tierra se detuvo. No me voy a detener en hacer una reseña extensa sobre la película. Es más, me ahorraré el trabajo y lo resumiré con una cita del review que hizo Gus Barrientos:

El mensaje de salvar a la [T]ierra de lo que hacemos los humanos no es diferente al de otras películas con mejores resultados. La versión de 1951 está concebida en un momento histórico muy concreto, el final de la [G]uerra [F]ría, lo que la hace un referente obligado de un cine que con los recursos de la ciencia ficción declara que los humanos con tantos conflictos entre nosotros podemos destruir la tierra. Esta nueva versión NO DICE NADA. Había material para hacer un buen remake.

Desde mi perspectiva, la película padece del problema generalizado de remakes como La Guerra de los Mundos (2004) o El Embajador del Mal (2005): cintas impactantes que, al actualizarse a un nuevo contexto, pierden completamente su gracia. ¿Por qué? La respuesta es muy sencilla: gran parte de la virtud del cine depende de su lado coyuntural. Los clásicos (o cuando menos, las películas memorables) representan casi siempre un salto de calidad, un atrevimiento, un avance. Su valor depende, en una buena medida, de las circunstancias que le rodean, tanto técnica como históricamente.

It’s easy to see why The Day the Earth Stood Still is one of the ones from 1951 that remains a classic, while so many others sank into obscurity. The movie deals with a theme that was at the forefront of so many peoples’ minds in the early 1950s, in America and the rest of the world, and that is the conflicts between many different nations, and more generally the tendency for humans to fight each other. It was released at the time of the Red Scare and so soon after World War II that international tensions were still high.

La industria cinematográfica parece haberse quedado con la ingenua idea de que un remake se reduce a la inserción de algunas referencias de la cultura popular actual y el montaje de efectos especiales de vanguardia. Son pocos los cineastas que se atreverían a arriesgar el prestigio (y el billete de las productoras) en hacer una verdadera re-realización, una deconstrucción total de la historia y su actualización, no meramente formal, sino de fondo. Implica una reinterpretación total de un filme, adecuándolo a la coyuntura actual, sin sacrificar su esencia. Más complicado que sólo tomar una cinta de renombre y darle una maquillada de CGI.

No, no he visto la versión original de El día que la Tierra se detuvo, pero conozco bastante sobre el momento histórico en el que se proyectó. Se puede argumentar que el mundo post-9/11 guarda muchas similitudes con el inicio de la Guerra Fría. En este sentido, la apuesta es comprensible: por una parte, se asegura la taquilla con una historia de éxito comprobado cuyo contexto original puede tener una semejanza relativa con el actual. Pero también hay diferencias radicales, y eso es un arma de doble filo, porque estos esfuerzos casi siempre terminan en películas de impacto efímero, desechables y olvidables. Los remakes, por desgracia, fallan tanto en reflejar el mundo en el que vivimos como en recordar el pasado. Se convierten en meras sombras, recordatorios de por qué las originales son tan, tan buenas: por el simple hecho de aparecer en el momento adecuado.

Escrito por Pepe Flores

21 Diciembre 2008 a 8:37 pm

Escrito en Cine, Reflexiones

2 comentarios

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  1. No sé si lo notaste, pero esta versión está llena de símbolos cristianos.

    -Klaatu es anunciado por señales en el cielo y su “estrella” es seguida por científicos prominentes.
    -Nace como humano, aunque no es concebido como uno
    -Realiza “milagros” como curar enfermos o resucitar muertos y tiene pleno dominio sobre la naturaleza y la tecnología.
    -Es traicionado y entregado por alguien cercano a él.
    -Salva a la humanidad de las consecuencias de sus propios actos sacrificando su forma humana.
    -Después de su muerte, asciende al cielo de la misma manera que vino.

    Dan

    22 Diciembre 2008 a 4:30 pm

  2. Sí, noté varios paralelismos, pero creo que vienen desde la versión original. Me comentaron que incluso, en la de 1951, Klaatu toma el nombre de ‘Carpenter’ (Carpintero). Como si hicieran falta más referencias.

    Pepe Flores

    25 Diciembre 2008 a 4:36 pm


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