Recuento 2008: so long, and thanks for all the fish
Pues el 2008 ha acabado. No pensaba escribir nada en particular, pero tras leer las recapitulaciones que Dan Alonso y Otháner han hecho en sus bitácoras, me parece un buen ejercicio para cerrar el ciclo. Con ustedes, el recuento del año.
Enero.
El año inició con una los clásicos propósitos. Una visita al Office Depot me mostró a qué grado llega el plagio académico. Varias noticias de mi universidad: desde mi desdeño a la Sociedad de Honor, hasta temblar de miedo por la cancelación de becas. Por cierto, Heath Ledger falleció, cuando prácticamente nadie le reconocía.
Febrero.
Pasó el primer puente del semestre. Cuatro kilos menos en cuatro semanas. El día que quise ser como Rivers Cuomo. Mi compañera francesa de equipo me hizo xenófobo. En mi cumpleaños, odié el marketing y todo lo demás.
Marzo.
Se murió Sara Juana y estrené computadora. Mi ingreso a La Catarina (y mi primera impresión de Ángel T.). El inicio a tambor batiente del Dinosaurio FC. Le entré al Twitter nomás por ocioso. Hasta siempre, Pincheblog. Le jugué al profeta para adivinar el nuevo técnico de México (y no le atiné). Una de las pocas salidas del año con la banda de la prepa.
Abril.
Primeros debrayes sobre mi tema de tesis. Una crónica de las luchas para clase de Periodismo. Me nominaron al más ñoño de la carrera (¡y gané!). Una desesperada carta abierta a mi profesor de Tesis I. El Dinosaurio FC cae eliminado en cuartos de final. Entrevisté a Óscar López, uno de mis ídolos radiofónicos. Ruy Xoconostle, y una de las grandes verdades de la vida.
Mayo.
Estupideces escuchadas en el Starbucks. Reflexiones sobre cómo me decidí por estudiar Comunicación. Los 12 votos de la discordia en la elección del CEUDLA. Un nueve de mayo muy significativo. Me gané la rifa del termo (que se convirtió en sudadera) de Harvard. Problemas con el hosting, y mudanza a WordPress. Un miniviaje al DF para ir al teatro.
Junio.
Lecciones del arte de la cata de vinos con Ximo. Le fui infiel a mi Starbucks de Cholula. Mi jefa se fracturó la rodilla. Aprendí que las mujeres los prefieren realistas. De cómo conocí la mística (cemitas incluídas). La gente que lucra con el dolor ajeno. Descubrí mi talento oculto para ponchar llantas. Mi primera aproximación a la tauromaquia. España ganó la Eurocopa y los gachupines salieron a las calles.
Julio.
No cualquiera es un cocky little bastard. Mi inesperada independiencia devino en la crisis de los bóxers. La entrada número 300. Un minuto de silencio por mi viejo iPod. La fiebre de los zombies invadió el blog. Conocí a mi familia paterna, 22 años después. Lo mejor de ir al estadio son las Cemitas Natalia. A mi sobrino le entró la edad de la punzada.
Agosto.
Mi partida de rol de Star Wars cumplió cuatro años. Me robaron la computadora (y otros bienes sentimentales). Inicié el noveno semestre. Un recuento de la estadía del niño genio en la UDLA. Se armó la fiesta tuitera en Puebla. Me gusta tener trabajos pretenciosos. De cómo me convertí en columnista de La Primera de Puebla.
Septiembre.
Recomendaciones del Blog Day 2008, un día después. El primer aniversario con Feni (y no parece tener fin). Entrevistamos al Chelís en la estación. Una clase de fenomenología para el récord. Hacer tesis en fin de semana pasó factura. Catarsis de la semana más complicada del año. Y créanlo o no, terminé el primer capítulo.
Octubre.
Reflexiones sobre el papel de los blogs en la UDLA. Paranoia, frivolidad y estupidez desatada por los zetas. Felicitaciones sinceras por el aniversario de Elocuencia 8080. Mi iPod sufrió de catalepsia. Yo prefiero seguir siendo parte de los otros nueve. Una postal desde Larnaca, con ironía. De cómo Pixie, el gato de la discordia, llegó a mi vida.
Noviembre.
Llegamos a las 30,000 visitas en el blog. El fallecimiento de Juan Camilo Mouriño tocó fibras sensibles. Los Aztecas de la UDLA pasan de panzazo a postemporada, pero cayeron vapuleados en la semifinal. La crisis financiera atacó mis bolsillos. Descubrí que no soy diseñador. Y se terminó mi etapa de universitario (y mi programa de radio).
Diciembre.
Una defensa apasionada del Twitter. La tesis sigue desencadenando especulaciones. El Cheletón mostró que no soy precisamente el alma de la fiesta. El balance final de los propósitos del 2008. De cómo las vacaciones ya me tienen harto. Una víspera de Navidad muy a mi manera. Y para cerrar el año dramáticamente, los cohetes cayeron en Be’er Sheva.
Pues así pasó este año. En retrospectiva, estuvo bastante movidito. Un abrazo para ustedes, estimados lectores, y mis mejores deseos para que este 2009 sea próspero. Gracias por todo, 2008: so long, and thanks for all the fish.
y todavía nos debes las playeras
Roberto A. Pérez Díaz
1 Enero 2009 a 6:12 pm
Uhm… cierto, muy cierto.
Pepe Flores
1 Enero 2009 a 6:18 pm
Te deseo buen inicio de año, Pepe. Excelente recapitulación, por cierto.
William Saints
1 Enero 2009 a 9:57 pm
Feliz año sir! Buena recapitulación, ya me pusiste a leer buena parte de lo que me perdí de tu bló.
Saludos
Otháner Kasiyas
2 Enero 2009 a 5:58 am
Ejem, sigo siendo amarillista
Hey! a mi también me debes mi playera de PepeFlores.Net!!!
Angel Terminator
5 Enero 2009 a 6:28 pm