Bitácora personal de Pepe Flores

PepeFlores.net

Archivo para Mayo 2009

Del teclado a la boca

con 2 comentarios

Au lecteur: Para combatir la mala costumbre de dejar este sitio sin actualizar, he decidido revivir algunos viejos textos de mi autoría. No soy muy adepto al repechaje, pero qué se le va a hacer.

El que suscribe tiene la fea manía de consumir alimentos frente a su computadora. El pretexto que siempre utilizo es la falta de tiempo. Pero siendo sincero, es un acto que se me ha hecho costumbre. La tecnología ha modificado sustancialmente nuestros hábitos alimenticios. Basta ver la cocina, recinto donde es ya impensable la gastronomía sin la ayuda de aparatos. Somos incapaces de preparar algo más complejo que un emparedado sin el apoyo de electrodomésticos. El microondas pasó de ser una supuesta bomba cancerígena a convertirse en el aliado de la cocina rápida. La comida dejó de parecerlo: paquetes deshidratados y sopas plásticas complementan la pirámide nutricional del universitario promedio. La tecnología despoja a la gastronomía de su parte artística para convertirla en mera técnica. Es cuestión de ahorro: el tiempo de preparación de un alimento es tiempo perdido.

El consumo también es presa de un cambio tecnológico. Durante mucho tiempo, comer sin la presencia del televisor fue casi equiparable a comer solo. Ahora, la computadora se ha convertido en otro acompañante del comensal. El acto de alimentarse y trabajar simultáneamente responde a una necesidad de un uso óptimo del tiempo, aún bajo el riesgo de colar migajas en el teclado o derramar líquidos en el ordenador. Estos cambios afectan directamente a la industria alimenticia: hoy en día es de lo más común hallar restaurantes que ofrecen servicios de conexión inalámbrica. Ya no es necesario llevar la comida al área de trabajo. Basta con mover la computadora hacia el lugar donde almorzamos.

Mención aparte merecen las cafeterías. Es cada vez más común encontrar gente clavada en el monitor mientras degusta una taza de café. El diálogo ameno ha sido sustituido por el ensimismamiento computacional. Este tipo de establecimientos se ha convertido en un santuario para los usuarios de computadoras portátiles. Aunque comer frente al ordenador parezca de pésimo gusto, tiene un trasfondo peculiar. La necesidad de familiarizarnos con la tecnología nos ha llevado a compartir con ella la actividad social por excelencia: compartir los sagrados alimentos. Excusen, estimados lectores, si cierro abruptamente la columna. Me despido porque quedé de ir a tomar un latte con mi computadora.

Texto originalmente publicado en la columna Tecnocracia, en el número 201 del semanario La Catarina.

Escrito por Pepe Flores

28 Mayo 2009 a 12:14 pm

Escrito en Reflexiones, Tecnología

Habemus Ejecutivo

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Liuwa Robledo será la nueva presidenta del Consejo Estudiantil de la UDLAP. No tengo el honor de conocerla [y dudo tenerlo, dada mi calidad de graduado]. Lo que sé de ella es por voz de mis [muchos] amigos internacionalistas, y la [malísima] impresión que me dio durante el debate. Pero bueno, esta entrada no está para hacer críticas ad hominem [aunque bien podría]. Si tienen ganas de saber quién ocupará el cargo máximo de representación estudiantil el año entrante, sugiero un vistazo a este reportaje previo a las elecciones hecho por Notas UDLA.

Este proceso electoral fue, cuando menos, irregular. En una breve sinopsis, contendieron dos planillas por el Poder Ejecutivo: Bios [encabezada por Carlos Huesca], e Impulsa [lidereada por Liuwa Robledo]. El día de la elección, el registro de la planilla Bios fue revocado por acumulación de amonestaciones y difamación al proceso electoral, por lo que Impulsa quedó como único candidato. Al final del conteo, la votación quedó con 1319 sufragios para Bios, 1168 para Impulsa y 94 nulos. Al no votar el 50% + 1 de los estudiantes [y al no conseguir Impulsa el 40% + 1 de los votos], se procedió a realizar una elección extraordinaria.

Lo curioso es que, en la UDLAP, la comunidad universitaria queda excluída de participar directamente en las elecciones extraordinarias. El proceso es más o menos así: se conforman nuevas planillas, con integrantes que sean o hayan pertenecido al CEUDLAP. Posteriormente, los miembros del Consejo actual y recién electo votan [un voto por mesa], y el ganador se decide por mayoría simple. El pasado 12 de mayo se llevaron a cabo los comicios. Los resultados no se hicieron públicos [o por lo menos, a mí no me llegó nada a mi correo institucional], pero ahí les va lo que me sé. Tómenlo como información de una charla de café, pero eso sí, de una fuente confiable.

Resulta que, en las extraordinarias, sólo participó una planilla, encabezada por [¡adivinaron!] Liuwa Robledo. Según me comentaron, la votación quedó 38 a favor, por 30 en contra. Es decir, un nuevo gobierno estudiantil con nula legitimidad. En fin, el punto de este ejercicio – como comenté al inicio – no es criticar a los flamantes ocupantes del Poder Ejecutivo [por el contrario, es de aplaudirse su necedad tenacidad], sino a los baches normativos que permiten semejante atrocidad. ¿Qué seguía si, por ejemplo, hubiera perdido Robledo la extraordinaria? ¿Un interinato, un Ejecutivo vacío? Tal vez, lo mejor para garantizar la supervivencia del sistema electoral hubiera sido un fracaso estrepitoso, un golpe seco que obliguase a replantear las reglas actuales.

Tristemente, quedará esta elección [como todas] para el anecdotario. El proceso de elección extraordinaria [utilizado, si la memoria no me falla, dos veces en los últimos seis años] es una manera de sacar a flote los barcos hundidos. Siempre se apela al abstencionismo como la raíz de todos los males, sin comprender que la apatía no es sino producto de malas administraciones y candidaturas mediocres. Yo anulé mi voto. Juro que, de entre las dos opciones, no encontré al menos malo. Urge una reforma, sentarse a repensar qué se puede mejorar, y sobre todo, evitar que sucedan triunfos de panzazo. Pero mientras impere la comodidad, poco habrá qué hacer. Qué lamentable afirmar que, a pesar de todo, habemus Ejecutivo.

Escrito por Pepe Flores

26 Mayo 2009 a 10:04 am

Escrito en Política, UDLAP

La tautología del columnista

con un comentario

Au lecteur: Este texto representa mi regreso como colaborador habitual de La Primera de Puebla, después de casi cinco meses de ausencia. Las columnas serán republicadas en este espacio, como siempre. Avisados quedan.

Hace un año recibí la oportunidad de coordinar la sección de Opinión de cierto diario universitario venido a menos. La vacante se abrió gracias a las diferencias editoriales (léase, un lío a golpes) entre el encargado de Opinión y el de Deportes. En ese entonces, yo colaboraba en el área de capacitación, impartiendo un curso exprés sobre redacción periodística. Así que entré al quite a medio semestre, a intentar levantar una sección que, desde mi perspectiva, es una de las más enriquecedoras de cualquier diario.

Mi palmarés periodístico no impresiona. Salvo las buenas notas en las materías que cursé, mi experiencia dista de ser la ideal para ocupar un puesto en cualquier consejo editorial. Soy neófito en el oficio del periodista, para qué mentir. Pero como opinólogo, la situación no pintaba tan mal. Ya había mantenido una columna sobre tecnología en los buenos tiempos del diario, y recién había debutado en La Primera de Puebla. Y mi blog, por supuesto, con fines más recreacionales que informativos. Pocos pininos, pero algo es algo.

“Tener una columna es un privilegio”, fue lo primero que les dije a mis muchachos. En lo personal, siempre he defendido el elitismo de los columnistas. La columna se gana con sangre, sudor, sesos y suerte; más esas extrañas corazonadas que siente el editor (o en mi caso particular, la fé ciega de Isaac Mendoza) para brindarle a una persona el honor de un espacio asignado. Mientras los reporteros pelean por ver publicadas sus notas y sobrevivir al corte de edición, el columnista no se preocupa por el proceso de filtado. Sus letras se respetan.

Pero no caigamos en la tautología. Un columnista no se define sólo por tener una columna. Así como el oficio se adquiere con la práctica, el mote también se gana. El título, al final del día, lo otorgan los lectores. Ellos son quienes responden a nuestros textos que, como botellas arrojadas al mar de información, buscan ávidamente a quién transmitir su mensaje. Sólo cuando nuestras palabras son atendidas, criticadas, respondidas, o discutidas en charlas de café, es cuando el columnista ha logrado su cometido y puede hacer gala de su investidura. Así que, por mi parte, prometo practicar el oficio en la medida que este periódico me lo permita. La distinción, eventualmente, vendrá de su lado.

Texto publicado el martes 26 de mayo de 2009.

Escrito por Pepe Flores

26 Mayo 2009 a 9:06 am

Escrito en Periodismo, Reflexiones

No lo dije yo, lo dijo… (LXXXV)

con 8 comentarios

Humanities

“The Humanities help us appreciate beauty and grow as individuals. What good are science and technology if we don’t ask ourselves the question, what does it mean to be a human beign? [...] So maybe the Humanities aren’t ‘useful’, but this isn’t about utility! The Humanities are about searching for hope in a world filled with irrationality, hardship and confusing truths.

Oh, yeah. ‘Meta’ is our motto.”

- Gerard, personaje de PHD Comics, defendiendo el derecho de los estudiantes de Humanidades a aparecer en la tira cómica.

Escrito por Pepe Flores

25 Mayo 2009 a 5:58 pm

Escrito en Académico, Frases, Humor

Los monólogos del Facebook

con 3 comentarios

Me declaro adicto a responder esos memes de cientos y cientos de preguntas acerca de uno mismo. Después de todo, estos memes proveen del pretexto perfecto para hablar de mi tema preferido: yo. Creo que no soy el único que encuentra placentero responder estos neochismógrafos. Admitámoslo: a todos nos encanta escribir sobre nosotros mismos. Es curioso, porque este tipo de memes nos permite compartir información medio íntima con lo demás, pero casi siempre de manera ambigua y capciosa. Es más entretenido lo que se omite [o se dice a medias] que lo que se confiesa. Y es que en 170 preguntas se puede saber mucho de una persona.

Mis preguntas favoritas son acerca de las relaciones personales. Nadie, absolutamente nadie, responde con sinceridad. Parece que lo divertido es ver de qué manera el respondente consiguió zafarse de la pregunta sin revelar demasiado. Y vaya que algunos cuestionamientos son tan directos como “¿cuál es el nombre de la persona que te gusta?” o cosas así. En estos memes, nadie ama [u odia, según sea el caso] a nadie de forma directa. ¡Caramba, pero es que no hay que perder la diplomacia en ningún instante!

Otro de mis favoritos es que los neochismógrafos se responden pensando en un determinado grupo de lectores. En este sentido, no son más que la colección de chistes locales, indirectas y proposiciones indecorosas dirigidas a alguien que quizá conoces, pero cuya identidad permanece anónima. Y así, lo divertido es tratar de averiguar para quién está dirigido ese críptico mensaje, esa respuesta entre líneas. De este modo, los memes son aún más divertidos, porque no sólo permiten conocer las balconeadas de quien escribe, sino también – si se goza del suficiente ocio – echar un vistazo a sus dinámicas sociales. There’s always more than meets the eye, folks!

Los neochismógrafos son, básicamente, acertijos. Complejos monólogos de pinchemil preguntas, en los que uno ventila cuestiones tanto íntimas como banales. En el fondo, se disfrutan dos cosas: primero, escribir sobre uno mismo [a quién le dan pan que llore]. Y segundo, el juego del doble sentido, de la respuesta oculta, del guiño al lector. De las ganas de decir más, pero sólo a aquellos que sean dignos de romper el código. Después de todo, si uno va a desnudar sus verdades, que a los demás les cueste un poco de trabajo descifrarlas, ¿no?

Escrito por Pepe Flores

23 Mayo 2009 a 3:08 pm

Escrito en Facebook, Memes

Asuntos pendientes

con 5 comentarios

Es un hecho. A menos que algo extraordinario suceda, me iré a vivir solo el 2 de junio. El lunes fui a visitar un departamento en Boca del Infierno [otrora hogar de Tania C.] y me enamoré del lugar. ¡Está perfecto! Tiene una cocina, un cuarto, un baño y conexión a Internet [no inalámbrica, pero eso puede resolverse]. Su ubicación es privilegiada, hay una tienda en la esquina y tiene espacio para el coche. Aunque después visité otros sitios, ya había tomado la decisión. A veces uno le pega a la primera, ¿no?

Hoy por la mañana le conté a mi madre sobre el lugar, y quedé en mostrárselo el viernes. Le pregunté qué opinaba sobre mi emancipación. “¿Qué quieres que te diga?, ¿que me voy a sentir sola y no te vayas? No. Es momento de que tomes tus decisiones.” Sólo me pidió un par de cosas: que hable con mi sobrino y con mis tías. Con mi sobrino, para que le explique que me voy porque llega un momento en el que cada quien debe buscar forjar su camino. Con mis tías, porque ellas se oponen a mi salida, argumentando que primero debería tener un trabajo estable antes de vivir solo.

“Haz una lista de las cosas que necesitas”, sugirió mi mamá. Con ayuda de Becks y Xime, armé un listado de chácharas indispensables para la manutención de mi hogar. También le pedí a Cucho el teléfono de la señora que le asea la casa [a quien ya apodé como Doña Chernóbil, por sus dotes para eso del manejo de residuos y desastres]. Me falta aún ubicar algunos servicios indispensables, como un buen juguero o un puesto de periódicos cercano, pero bueno, en Cholula todo queda cerca. También me han sugerido hacer un poco de home warming [es decir, pedirle a la banda que me obsequie algo para complementar mi cantón], así que vayan alistando los cachivaches.

Así que esta semana y media será para resolver asuntos pendientes: comprar, empacar y mover. No obstante, supongo que lo más complicado será afrontar al cónclave de tías [eso, y seleccionar qué libros me llevaré a mi nuevo hogar, ¡dificil decisión!]. Pero bueno, con la venia familiar o no, Boca del Infierno me espera. Aunque quizá otro asunto pendiente sea hallarle un mejor sobrenombre a mi nuevo vecindario.

Escrito por Pepe Flores

21 Mayo 2009 a 9:45 am

Escrito en Personales

Pedro Ángel Palou, el escrache

con un comentario

Cuando iba en mi tercer semestre, realicé mi beca como traductor para la revista académica Códigos [q.e.p.d.], del Departamento de Ciencias de la Comunicación de la UDLAP. Lo saco a colación porque este video me recordó uno de los artículos que traduje: Escraches: demonstrations, communication and political memory in post-dictatorial Argentina, de Susana Káiser.

Los ‘escraches’ son una nueva forma de protesta pública desarrollada en Argentina durante los años noventa y en el siglo XXI por hijos de personas ‘desaparecidas durante la dictadura militar (1976 – 1983). La palabra escarchar es un término coloquial argentino que significa ‘destapar’. Los escraches son campañas de condena pública a través de manifestaciones que buscan exponer las identidades de cientos de torturadores y asesinos que se han beneficiado por las leyes de amnistía. Los manifestantes invaden los vecindarios donde los torturadores viven y caminan por las calles llevando anuncios y cantando lemas publicitarios tales como el citado arriba o ‘Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar’. Los escraches informan a la comunidad acerca de las atrocidades cometidas por estas personas, a través de volantes con hechos sobre quien está siendo ‘escrachado’ – su fotografía, nombre, dirección, qué hacía durante la dictadura, casos de violaciones a los derechos humanos en los cuales está implicado, su ocupación actual y lugar de trabajo. Las demostraciones terminan enfrente de los hogares de los torturadores con una breve ‘ceremonia’, algunos discursos, actuaciones de teatro callejero y música. Entonces, los manifestantes ‘marcan’ los hogares de los torturadores pintando lemas en aceras y paredes. Pintura roja—que simboliza sangre—es usualmente lanzada al edificio. La práctica es reminiscente de la manera en la cual los leprosos eran marcados en tiempos medievales.

Como una estrategia de comunicación, los escraches son más que demostraciones tradicionales. Presentan un nuevo y dinámico giro en el desafío público a la impunidad y la amnesia política. Su manera de regresar el pasado a la esfera pública obliga a la sociedad a afrontar efectos específicos del fracaso para administrar justicia y a definir su política hacia las violaciones originales de los derechos humanos así como al interior de las luchas en curso para la rendición de cuentas por parte del Estado. [...] Como residente en Argentina durante los años del terror, me cuesta creer que gobiernos civiles hayan premiado con impunidad absoluta a los responsables de tales crímenes, lo cual les ha significado la garantía de inmunidad es decir, la exención de una revisión judicial o de una sentencia.

Este video, como verán, hace alusión a la ocupación actual de Pedro Ángel Palou, ex-rector de la UDLAP en su época más negra. Si alguien quiere hacer un ejercicio de memoria histórica [demasiado largo para reproducirse en estas líneas], puede consultar el seguimiento que hice de la situación hace un par de años. Debo admitir que este reportaje me ha sacado una sonrisa agridulce. Guardando las dimensiones [pero respetando los paralelismos], es bueno observar que aún hay quienes optan por no olvidar, sin los cacerolazos, las pintadas y el acoso público. En su lugar, una pieza finamente editada que nos recuerda, como las cicatrices, que hace no mucho ese hombre despedazó a esta universidad.

Para cerrar, un apunte de Mariano Grondona.

Vengan de donde vinieren, los escraches suelen recibir una serie casi unánime de condenas. Son escasos los que dicen “apruebo tal o cual escrache” porque en tal caso estarían confesando abiertamente que adhieren a una forma de acción directa reñida con la democracia.

Pero, a fuerza de ser sinceros, también tendríamos que admitir que “antes” de emitir el juicio reprobatorio del escrache que nos pide la doctrina democrática, chisporrotea en nuestro inconsciente un impulso instintivo, al que rápidamente acallamos, de simpatía o antipatía hacia sus autores. Cuando el que comenta un escrache siente antipatía por quienes lo cometieron, su condena es categórica. Pero, cuando siente simpatía por ellos, generalmente sostiene que, aunque los “condena”, los “comprende”.

Gracias por refrescar las memorias.

Escrito por Pepe Flores

18 Mayo 2009 a 12:55 pm

Escrito en Medios, Periodismo, UDLAP

Mi casa es su casa

con 3 comentarios

Desde que entré a la universidad, siempre he tenido el anhelo de vivir solo. En un principio, como por ahí de mi primer semestre, me parecía excelente tener mi casa en la ciudad [a pesar de que vivo a veintitantos kilómetros de la UDLAP, y en ese entonces me transportaba en camión]. Pero poco a poco, conforme la vida universitaria me fue absorbiendo y comencé a echar raíces en la Hermana República de Cholula, empecé a considerar seriamente la posibilidad de emanciparme. Ahora que estoy graduado, bueno, vivir solo se ha convertido en una de mis prioridades.

Hace unos cuantos días charlé con mi mamá sobre la idea de irme a vivir a otra parte. Verán, cuando era estudiante [¡ja, qué raro escribir eso!], mi madre siempre insistió en que regresara a dormir a casa, sin importar cuán tarde [o madrugada] fuese. Yo, en lo personal, habría preferido irme a vivir cerca de la universidad desde mi último año de estudiante. Pero, en su lugar, acaté las órdenes como buen mantenido. No obstante, el tiempo que me demandó la tesis [y mi vida social, para qué mentir] provocó que cada vez pasara menos tiempo en casa. En un día normal, me salía de mi hogar por ahí de las 10 de la mañana y regresaba pasada la una de la madrugada.

El punto de quiebre fue quedarme a dormir en casa de mis amigos. Un par de veces, el trabajo tesístico me obligó a pedir posada en las Cholulas [¡gracias a Joey y a Becks por alojarme!]. Salvo contadísimas ocasiones, yo no duermo fuera de casa. Es parte del contrato entre mi madre y yo: puedes estar todo el tiempo fuera, pero siempre regresar a dormir. Ahora que estoy graduado, charlé con mi jefecita para decirle que quiero salir de casa. El problema es que aún no tengo empleo y necesitaría un poco de apoyo financiero durante los primeros meses. Sin rechistar [mucho], mi madre me dio el visto bueno, con una condición: vivir solo, sin rúmis. Cámara, lo pago.

Mi ideal es mudarme a mi nuevo hogar durante las primeras semanas de junio, aunque no me consume la prisa. Ahorita estoy buscando un lugar con una renta asequible [no más de $3,000 por todos los servicios], que eventualmente pagaré con el sudor de mi frente. Muchos de mis amigos me están recomendando varios lugares, así que estas semanas serán de evaluación detallada. Hoy iré a checar qué onda en La Boca del Infierno [catchy name, ¿no creen?], y quizá me dé una vuelta por otros complejos habitacionales cerca de Camino Real. En fin, si saben de algún lugar bara-bara que pudiera interesarme, para eso están los comentarios. Eso sí, cuando esté instalado en mi nuevo hogar, espero sus visitas. Ya saben que mi casa es su casa.

Escrito por Pepe Flores

18 Mayo 2009 a 11:49 am

Escrito en Personales

El Puebla merece un Óscar

con 2 comentarios

Puebla está en semifinales, por méritos propios. Si he de recurrir al lugar común, diré que lo de La Franja parece de película. No de esas producciones fastuosas, repletas de luminarias, con un director grandilocuente. No, el Puebla es la representación futbolística del cine independiente. Bajo presupuesto, guión inteligente, actuaciones entregadas. El detalle técnico que no inventa nada pero reinterpreta todo. Este equipo ha sido tildado con un sinnúmero de adjetivos: ofensivo, vistoso, alegre, temerario. Pero lo del Puebla no sólo es buen fútbol, sino redescubrir la quintaesencia olvidada de que, al final, esto es sólo un juego y hasta para sufrir hay que divertirse.

Las quinielas apuntan a que Toluca o Pachuca se llevarán el campeonato. Pero, ¡oh casualidad!, nadie ve con malos ojos que los camoteros alcen el trofeo. Es el deseo reprimido, el placer culpable disfrazado de caballo negro. Porque el Puebla es como esa cinta independiente que gana en Cannes, en Sundance, en Venecia. Esa película que comparte cartel con las producciones hollywoodenses, que es aplaudida tanto por la crítica especializada como por el espectador lego. Ese filme que ha ganado a pulso su nominación, pero que no se lleva la estatuilla porque la Academia es rígida, vetusta, y no distingue que lo bueno, a menudo, es lo diferente.

Y por supuesto, detrás de la obra, ahí está el Chelís. Elevado a los altares, San Chelís, compitiendo por el Mejor Director contra viejos lobos de mar de laureada trayectoria filmográfica. Y si me apuran, lo del estratega es para nominarlo también a dirección de arte, a guion original, y hasta a mejor actor protagónico. Este Puebla, se merece un Óscar. Porque, de vez en cuando, debería imponerse el cine de arte, el pequeño, el de presupuesto ínfimo pero calidad innegable. El de los directores arriesgados, revolucionarios, poco convencionales. Mientras Ferreti y Meza representan a los Spielbergs y Scorceses, Sánchez Solá es el nuevo Frank Darabont. ¿O qué mejor símil cinematográfico le hallan a este equipo que Milagros Inesperados?

Escrito por Pepe Flores

17 Mayo 2009 a 12:05 pm

Escrito en Cine, Fútbol

Propósitos 2009, balance de abril

sin comentarios

El mes de abril fue, en algunos sentidos, un despropósito. A decir verdad, descuidé una buena parte de mis metas para este año, pero en contraparte, también sirve como un punto de partida para reconfigurar otras. En fin, he aquí mi balance del mes [bastante retrasado, por cierto].

1. Hacer ejercicio: Mal. Falté por completo al gimnasio todo el mes de abril [y lo que llevamos de mayo, también]. En parte, puedo achacarle la culpa a que debía terminar la tesis as fast as possible, y a que la contingencia sanitaria detuvo todas las actividades. Pero eso no importa: el daño ya está hecho. Afortunadamente, es un daño aún reversible: no subí de tallas [de hecho, creo que el estrés del final me mantuvo a raya], y mi peso debe rondar los 90 – 92 kilos. Nuevo objetivo: recuperar el terreno perdido. Aspirar a los 88 kilos [o menos] para fin de mes.

2. Balancear mi alimentación: Bueno, cuando se está en la recta final de una tesis, la alimentación pasa a un segundo plano. Nuevamente, tuve suerte. En primer lugar, porque el tiempo de trabajo redujo considerablemente mis porciones de comida [algunas veces, sustituídas por dosis generosas de café]. En segundo lugar, porque la pandemia fomentó que comiera donde Xime, así que si bien no comí [tan] balanceado, por lo menos sí disfruté de la buena sazón. Nuevo objetivo: Buscar cenas más balanceadas. Buen pretexto para ir más seguido a Shanti Roots o a las ensaladas de los Karma Bagels.

3. Ganar dinero: Me he percatado que mi principal problema es que no me gusta cobrarle a mis amigos por lo que hago. Un cuate aún me debe una lanita por un trabajo final de Redacción. Pero ahora que estoy graduado, bueno, encontrar trabajo se convierte en una prioridad. Es momento de tocar algunas puertas [y, sobre todo, saber distinguir cuáles abrir]. Por ahora, aplicaré para ingresar a Hipertextual [¡háganmela buena!] o como corrector de estilo en alguna publicación. Ahora hay planes para irme a vivir solo a partir de junio – julio, así que el compromiso es fuerte. Nuevo objetivo: buscar un trabajo bien remunerado que me permita pagar un alquiler.

4. Leer más obras literarias: Bueno, cuando menos puedo decir que ya terminé The Kite Runner. Voy a la mitad de El guardián entre el centeno [lo poco que avancé fue en la sala de espera del dentista]. Ahora que habrá tiempo libre, creo que me dará tiempo de terminar El guardián… y quizá Crónicas Marcianas. Aunque, la neta, confieso que le traigo muchísimas ganas al libro nuevo de Carlos Ahumada (Derecho de réplica), nomás por el puro morbo. Placeres culpables, que le llaman. Nuevo objetivo: Terminar [¡por fin!] El guardián entre el centeno y chutarme otros dos libritos.

5. Mayor acercamiento al arte: Otro mes demasiado ocupado como para salir a culturear por ahí. Creo que lo más cercano fue ir al cine a ver The Reader [muy recomendable]. Sigo con ganas de ir al teatro [creo que le pediré a Gus que me recomiendo algunas buenas obras], o buscar algún buen lugarcito para ver jazz en vivo. También tengo pendiente ver la adaptación cinematográfica de The Kite Runner. Nuevo objetivo: Una salidita al teatro, cuando menos.

6. Terminar la tesis (¡y publicarla!): Propósito cumplido. Bueno, por lo menos la parte de terminar la tesis. Sobre la publicación, aún lo veo complicado, pero de mientras, la meteré a la concurso de trabajos recepcionales de CONEICC. Así que todavía seguiré trabajado [un poquitín, nada más] en dejar la tesis a punto para concursar. También comenzaré a buscar lugares dónde publicar. Digo, que tanto esfuerzo no sea en vano. Nuevo objetivo: Enviar la tesis al concurso de CONEICC [y cruzar los dedos].

7. Aplicar a un posgrado (¡y ser aceptado!): ¡Recórcholis! Pues ya es tiempo de empezar a ver mis aplicaciones. Uno de los primeros pasos es realizar el examen del GRE. Afortunadamente, Svz tiene algo de material de estudio que me facilitará. Planeo presentar el examen a más tardar a finales de julio, así que ya es momento de talachearle. Sobre la parte matemática no me preocupo en demasía [sí, soy un cocky little bastard], pero la parte de vocabulario en inglés es otro cantar. Auch. Nuevo objetivo: ¡empezar a estudiar!

8. Viajar solo (y al extranjero, de preferencia): Otro mes que no fui a tramitar mi pasaporte. Por desgracia, después de todo este relajito de la influenza porcina, se me antoja más complicado el papeleo. Ni modo, eso me pasa por dejado. No tengo ningún viaje contemplado a futuro, salvo el tour académico que debería pasar en julio o agosto. Así que habrá que empezar a cotizar los gastos para ver si alcanza el presupuesto. Nuevo objetivo: tramitar el pasaporte [¡ya!] y sacar cuentas.

9. Tener una relación estable: Curiosamente, este mes estuvo más agitado de lo normal. Relevador, para ser más precisos. Apliqué una nueva política personal de no quedarme con los escenarios hipóteticos y entrarle al ruedo. El resultado fueron un par de respuestas dignas de recordarse. A veces sólo es cuestión de ver si es chicle y pega. También [re]aprendí que las relaciones no se buscan, simplemente se van dando. Pero bueno, uno también tiene que poner de su parte, claro. Nuevo objetivo: Go with the flow!

10. Despertarme temprano: ¿Qué es eso? Las desveladas tesísticas provocaron que tenga un horario completamente revuelto, así que se me hizo costumbre despertarme pasadas las 10 de la mañana. Muy mal. Además, el reajuste post-académico tampoco ayuda. Trataré de retomar el hábito de despertar entre las siete y ocho de la mañana, para que me rinda más el día. Por cierto, sigo sin conectar mi despertador, ja. Nuevo objetivo: Despertar, de lunes a viernes, antes de las ocho de la mañana.

11. Tomar fotografías: Mi cámara digital no funciona. Y la verdad, es que no tengo mucho dinero para comprar una nueva. Pasó mi examen profesional, y los pocos recuerdos visuales que quedan son de cámaras ajenas. Se me antoja una Reflex digital, pero la inversión es demasiada. Así que supongo que dejaré este propósito pendiente hasta que adquiera una nueva cámara digital.

12. No desatender mis propósitos: Reprobado. Con tanto ajetreo, se me olvida qué cosas debo cumplir. O a veces, sólo lo evito por pura desidia. Es momento de tomar un poquito de fuerza de voluntad. Eso, y realizar mi reporte en los primeros días del mes, no hasta la mitad ¬¬. Veamos para qué me alcanzan estos quince días de mayo.

Escrito por Pepe Flores

14 Mayo 2009 a 3:27 pm

Escrito en Personales

Examen profesional, transmisión en vivo

con 7 comentarios

“Se autorizará el acceso al espacio reservado para la presentación del examen profesional únicamente al alumno(s), un asistente –en caso de ser necesario-, los sinodales y hasta un máximo de 10 invitados.”

Como notarán en la cita anterior, la UDLAP tuvo a bien reducir el número de asistentes a los examenes profesionales. Yo, que soy retepopular entre la banda, ya tenía cerca de 50 – 60 personas confirmadas. Pero [¡oh, bendita tecnología!] siempre hay manera de darle la vuelta a las disposiciones oficiales. Gracias al buen Alejandro Islas, podré transmitir mi examen por Internet. Así que, para todos aquellos interesados en acompañarme en este momento, he aquí la nueva dinámica.

Mi examen profesional se llevará a cabo este lunes 11 de mayo a las 7 de la noche, en el Aula Magna del Colegio José Gaos. Como el acceso está restringido, y no quiero dejar fuera a nadie bajo criterios arbitrarios, he decidido reunir a todos en una sede alterna para que vean la transmisión en vivo del examen. La cita es en Departamentos Atzala [La Mesa #1012, Int. 402], donde se contará con una pantalla para atestiguar cómo me atoran mis sinodales. Para los que no sepan dónde queda eso, está rete fácil: es la calle perpendicular a Camino Real a Cholula, la misma del OXXO, Tostichilos y La Suprema Salsa. Para más referencias, pueden revisar el croquis en el sitio de Facebook.

La idea es que sea entretenido, así que podrán chelear durante el examen cual si vieran un partido de la Selección Mexicana. Al terminar la sesión de preguntas, hay un intermedio de deliberación antes de la lectura del acta profesional. Sería lindo que algunos de ustedes pudieran pegar la carrera al Colegio Gaos [está a un par de calles de los departamentos] para presenciar mi investidura como licenciado. Posteriormente, efectuaríamos el brindis en Atzala y daríamos paso a la fiesta all nite long.

Si no pueden acudir, de todos modos pueden sintonizar el examen desde la comodidad de sus casas en www.ustream.tv/channel/Examen-Profesional. Gracias a todos por su apoyo y espero verlos el lunes [o, cuando menos, que alcen las manos y me manden su buena vibra dondequiera que estén].

¡Sí se puede, sí se puede!

Escrito por Pepe Flores

10 Mayo 2009 a 12:31 pm

De cómo sobreviví al holocausto gripal

con 3 comentarios

El asueto obligado está a punto de terminarse. Es una lástima. No voy a mentirles: me he divertido muchísimo sobreviviendo esta semana. Por supuesto, gran parte del mérito por no haber enloquecido de aburrimiento se lo debo a Ximena. Tener a tu mejor amiga en medio de la crisis pandémica siempre ayuda, sobre todo cuando más de media ciudad está paralizada y buena parte de tus amigos emigraron a otros destinos [o en su defecto, como Becks, se encerraron a piedra y lodo en sus casas]. Pero, a pesar de las atenuantes, ésta fue una gran semana.

Podría decir que, oficialmente, todo inició el sábado. Fui, como todas las madrugadas sabatínas, a conducir el noticiario. Obviamente, el programa giró en torno a la condenada influenza. El resto fue, uhm, bastante normal. Por la tarde me lancé con Xime a casa de Becks a ver ‘Shaun of the Dead’. No sé qué tienen las películas de zombis [especialmente ésta] que quedan ad hoc con la situación. Todavía en la noche pasamos a echar la chelita con Lulú al Washa. Fue un poco desconcertante ver tan apagada la vida nocturna de Cholula, pero bueno, nada inusual para las épocas de verano. Yo me fui temprano a casa, no sin antes llevar a Xime al antro para seguir con la fiesta. Fue la misma noche que ella perdió su celular y Lulú ganó una cocina integral.

El domingo fue un día de aprovisionamiento. Acompañé a Xime al supermercado, y compró suficiente comida como para sobrevivir en un búnker durante un par de meses. Yo aproveché para apuntarme a comer en su casa los días que fuese necesario. Después de todo, era un chingo de comida y uno no se puede dar el lujo de desperdiciar tanto alimento, ¿verdad? Amén, claro está, de que Xime cocina de poca madre. Por la tarde/noche nos lanzamos al Starbucks y me topé con mi director de tesis. Fue una gran charla: nos contó de un conocido que fue espía para Estados Unidos, Rusia e Israel. Creo que trataba de desalentar un poco a Xime sobre trabajar en servicios de inteligencia, pero me temo que su charla surtió el efecto opuesto.

El lunes vino la suspensión. Y el temblor, también. Vino la paranoia. Confieso que fue divertidísimo toparme con un montón de gente en la universidad con cubrebocas. Sí, lo sé: soy un irresponsable por no acatar las instrucciones del Gobierno Federal® y usar uno de esos trapitos azules en la boca. Pero bueno, no morí ni mate a nadie, pues. A pesar de la suspesión, la tesis debía continuar. Imprimí la copia final y se la entregué a mi director. El resto de la tarde consistió en echar la película ['Cuentos que no son cuento'] con Lulú y Midow, cuya agradable compañía ayudó a sopesar el aburrimiento de la semana.

El resto de la semana fue de lo más agradable. El martes por la mañana fui a casa de mi director de tesis a recoger mis últimas correcciones. Por la tarde, otra película. ¡Malísima! Vimos una cinta de David Duchovny tan mala que decidimos apagar el DVD antes de sacarnos los ojos. Mejor echamos la reta de Scene It? y la dupla Vega – Flores se llevó la noche. El miércoles fue más o menos la misma tónica. Un poquito de hookah en casa de Xime y reta de Disney Trivia. Esta vez Midow nos arrastró con sus conocimientos disneyriles. Por la noche pretendimos ver ‘Tenacious D and the Pick of Destiny’, pero a mi anfitriona le ganó el sueño [¡débil!] y nos quedamos a media película. Bu.

El jueves estuvo divertidísimo. Primero, una visita al banco, en la que Xime se pasó malvibrando a la banda que lentes oscuros o gorra. Un día de éstos le van a soltar un madrazo, me cae. Después de una tarde de ver tutoriales [je], hubo reta de Pictionary [aderezada con un poco de Capitán Morgan], donde nuevamente la dupla Flores – Vega se llevó las palmas. Por la noche, una fiesta de cumpleaños y reta de tenis en Wii. Le hice honor a mi tesis y me llevé de calle a mis rivales [incluído un duelo memorable con una argentina y una lesión deportiva de Xime]. Lo único malo, bueno, fue escuchar la constante perorata conspiratoria sobre la influenza. Bah.

El viernes estuvo de locos. Verán, aunque el martes ya me habían dado mis correcciones finales, aún no le pasaba la tesis a mis sinodales. Pasé toda la mañana puliendo la bibliografía y acomodando el archivo final. Por la tarde, un viaje larguíiiiisimo a Zerezotla para dejar la tesis [un saludo al buen Gus]. Para colmo, cuando llegué, me enteré que mi sinodal estaba en Cuernavaca [¬¬], así que le dejé el engargolado bajo el tapete. Por la noche, otra película ['21: Blackjack'] y una parada exprés en el cumpleaños de Cucho.

El fin de semana estuvo bastante tranquilo. El sábado salí a echar la reta pambolera con los cuates [y perdimos 10 - 9]. Después, una noche de pizzas, cine ['Tenacious D and the Pick of Destiny', buenísima], y charlas sobre amores y desamores. El domingo me la pasé picándome el ombligo. Llegó a tal grado mi aburrimiento que decidí pagar 22 dólares para descargar Democracy 2. Por fortuna, el lunes mejoró la situación. Hubo viaje recreacional al Africam, comida en el Paseo de San Francisco, y una tarde/noche de buena plática con Lola en el tres veces heroico pueblo de San Cristobal Tepontla. Hoy [martes], pinta bastante chido: un poco de trabajo académico por la mañana, una tarde de Maratón con la banda [la dupla Vega - Flores va por el triplete] y un café nocturno en los portales de Cholula.

¡Caramba, que si así de bien me la voy a pasar durante el fin del mundo, no puedo esperar a que sea 2012!

Escrito por Pepe Flores

5 Mayo 2009 a 10:26 am