Bitácora personal de Pepe Flores

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No lo dije yo, lo dijo… (LXXXV)

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Humanities

“The Humanities help us appreciate beauty and grow as individuals. What good are science and technology if we don’t ask ourselves the question, what does it mean to be a human beign? [...] So maybe the Humanities aren’t ‘useful’, but this isn’t about utility! The Humanities are about searching for hope in a world filled with irrationality, hardship and confusing truths.

Oh, yeah. ‘Meta’ is our motto.”

- Gerard, personaje de PHD Comics, defendiendo el derecho de los estudiantes de Humanidades a aparecer en la tira cómica.

Escrito por Pepe Flores

25 Mayo 2009 a 5:58 pm

Escrito en Académico, Frases, Humor

Examen profesional, transmisión en vivo

con 7 comentarios

“Se autorizará el acceso al espacio reservado para la presentación del examen profesional únicamente al alumno(s), un asistente –en caso de ser necesario-, los sinodales y hasta un máximo de 10 invitados.”

Como notarán en la cita anterior, la UDLAP tuvo a bien reducir el número de asistentes a los examenes profesionales. Yo, que soy retepopular entre la banda, ya tenía cerca de 50 – 60 personas confirmadas. Pero [¡oh, bendita tecnología!] siempre hay manera de darle la vuelta a las disposiciones oficiales. Gracias al buen Alejandro Islas, podré transmitir mi examen por Internet. Así que, para todos aquellos interesados en acompañarme en este momento, he aquí la nueva dinámica.

Mi examen profesional se llevará a cabo este lunes 11 de mayo a las 7 de la noche, en el Aula Magna del Colegio José Gaos. Como el acceso está restringido, y no quiero dejar fuera a nadie bajo criterios arbitrarios, he decidido reunir a todos en una sede alterna para que vean la transmisión en vivo del examen. La cita es en Departamentos Atzala [La Mesa #1012, Int. 402], donde se contará con una pantalla para atestiguar cómo me atoran mis sinodales. Para los que no sepan dónde queda eso, está rete fácil: es la calle perpendicular a Camino Real a Cholula, la misma del OXXO, Tostichilos y La Suprema Salsa. Para más referencias, pueden revisar el croquis en el sitio de Facebook.

La idea es que sea entretenido, así que podrán chelear durante el examen cual si vieran un partido de la Selección Mexicana. Al terminar la sesión de preguntas, hay un intermedio de deliberación antes de la lectura del acta profesional. Sería lindo que algunos de ustedes pudieran pegar la carrera al Colegio Gaos [está a un par de calles de los departamentos] para presenciar mi investidura como licenciado. Posteriormente, efectuaríamos el brindis en Atzala y daríamos paso a la fiesta all nite long.

Si no pueden acudir, de todos modos pueden sintonizar el examen desde la comodidad de sus casas en www.ustream.tv/channel/Examen-Profesional. Gracias a todos por su apoyo y espero verlos el lunes [o, cuando menos, que alcen las manos y me manden su buena vibra dondequiera que estén].

¡Sí se puede, sí se puede!

Escrito por Pepe Flores

10 Mayo 2009 a 12:31 pm

No lo dije yo, lo dijo… (LXXII)

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“Si se puede, nomás es echarle bachocos, y después de haberlos echado, es echarle otros más. Llevo 3 dias aprendiendo a programar para poder utilizar un aparato para lectura de actividad eléctrica en ratones, las chingas son monumentales, pero por lo menos estoy alcanzando algo. Ése es el posgrado. Por eso pagan por hacerlo.”

- Yamil Burguete, futuro doctor en Psicología Cognitiva y Biológica por la Universidad de Maine, acerca de lo que significa estudiar un posgrado.

Escrito por Pepe Flores

10 Enero 2009 a 11:34 pm

Escrito en Académico, Frases

No lo dije yo, lo dijo… (LXVIII)

con 3 comentarios

“While the Watcher’s maintenance of the 1602 universe might seem to be something of a deus ex machina to allow this particular universe to survive (and be returned to in later stories), it also can reasonably be interpreted as an assertion of the ultimate power and responsibility of the figure of the witness to maintain reality and history and order the projected universe, a reminder of the ultimate importance and necessity of bearing witness to traumatic events. With 1602, Gaiman does not offer a radical critique or rejection of the postmodern literary tradition, but suggests a revision of such, calling for the intervention of the figure of the witness in the postmodern literary narrative. Gaiman refuses to abide by the “rules” (such as they are) of postmodern literary fiction, and reasserts and repositions the figure of the witness as the preserver of history and, by effect, meaning within a literary text. Gaiman indeed does not offer a story in which might makes right, but rather a story in which witnessing and remembering are what ultimately make right and preserve the intrinsic value of both the event and, even moreover, history.

- James R. Fleming, en el artículo académico Incommensurable Ontologies and the Return of the Witness in Neil Gaiman’s 1602, sobre el papel de ‘The Watcher‘en la literatura posmoderna.

Escrito por Pepe Flores

8 Diciembre 2008 a 11:29 pm

Escrito en Académico, Cómics, Frases

Y en la [pen]última entrega nos vamos

con 2 comentarios

“Vas a ver cuando entregues tu último trabajo de licenciatura”, me dijo Jero. Pues nada, que hoy entregué mis últimos dos trabajos de la carrera. Y con esto se acaban mis deberes de estudiante. Por la mañana, sufrí para imprimir la revista que debía entregar para clase de Editorial. A pesar de los pesares, quedó bien chicles. Hasta índice le pusimos.

revista

Después de peregrinar por muchos, muchos lugares para imprimir, le di a mi profesor la revista por ahí de las dos de la tarde [la entrega estaba programada para las 10]. Como preví, no fui el último [¡ah, esta juventud diseñadora!]. “Está como para un diez, ¿no?”, dijo. Clarines y cornetas. Sacamos mi promedio y salió un 9.9. Ya le sugerí que mejor aplique la del redondeo [como en el OXXO] y no se fije en minucias, caray.

Hace rato me senté a terminar mi reporte sobre la percepción del Comedor Américas [que debía estar para ayer]. Tras maniobrarle otro rato al Atlas.TI [paquetería que terminé amando], armé una presentación de PowerPoint [bueh, de Impress porque uso Open Office] con los resultados y ¡voilá! La adjunté en un correo y hasta siempre trabajos de licenciatura. Snif.

¿Y ahora que procede? ¿Vacaciones? Nah. Todavía me queda un trabajo por entregar. Falta el más importante, ése que tengo [muy a mi pesar] medio descuidado. Ése que apenas va en el capítulo dos [¡epa, que son carreras, no carreritas!]. Ése que, bueno, pa’ qué les cuento…

tesis-comentario

Porque todavía falta una, una, una. Pero de mientras, en la [pen]última entrega nos vamos.

Escrito por Pepe Flores

3 Diciembre 2008 a 9:07 pm

Escrito en Académico, Personales, Tesis

Días de diseño

con 3 comentarios

Ayer traté de demostrar empíricamente que es posible diseñar una revista de 24 páginas en 24 horas [claro, la razón es 1:1, así que, ¿qué complicaciones pueden existir?]. Obviamente, fallé rotundamente en mi cometido. Mi confianza se debía a que somos dos personas dos diseñando la revista, pero no contaba con que mi compañera de equipo estuviese desvelada por la cruel cantidad de trabajos finales que le dejan a los estudiantes de Diseño. Ergo, no hizo ni madres. Bueno, sí, ya hizo la portada y dos-tres bocetó un artículo, pero párenle de contar. Así que tuve que echar el equipo al hombro y diseñé 14 de 24 páginas. Ay, cabrón.

Hoy tenemos que terminar la revista, puesto que hay que imprimirla y mandarla a empastar. Si los cálculos no me fallan [que tienden a hacerlo muy seguido], en unas cuatro horas máximo debe quedar listo el diseño. Ahora con dos personas funcionales dos dándole al InDesign, el resultado es alcanzable. O debería serlo, porque si no, ya nos cargó el payaso. Una vez terminada la revista, sólo me faltará armar un reporte sobre percepción del Comedor [¡oh, infieles, temed al Atlas.ti] para asegurarme un 100 en Evaluación de Estrategias, y adiós a las clases [snif]. Y si se nos viene el tiempo encima, tampoco me preocupo. Bien lo dijo Feyo ayer cuando estábamos en la biblioteca:

“No te preocupes. Conforme aumente la presión para terminar el trabajo, despertarás el séptimo sentido”

Voy a extrañar estos días de diseño, caray.

Escrito por Pepe Flores

2 Diciembre 2008 a 10:25 am

Escrito en Académico, Diseño

[Jukebox Nocturno] R.E.M. – It’s the end of the world as we know it (and I feel fine)

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Mañana es mi última clase de licenciatura. Será Evaluación de Estrategias, con Elías Aguilar, profesor a quien personalmente admiro y de quien he aprendido muchísimo. A las 11:15 de la mañana, cuando la cátedra haya terminado [si no es que antes], ya no me quedarán más clases como universitario. Sólo terminar la tesis [algún día, algún día] y listo.

Los recuerdos de mi primera clase en la universidad son difusos. Fue Redacción II, un lunes a las 10 de la mañana. La daba la Mtra. Adriana Rojas, de quien confieso recuerdo únicamente que solía impartir la clase en pants. Recuerdo más mi segundo día de clases, porque fue la primera materia (Comunicación Oral e Interpersonal) a la que llegué tarde, como por veinte minutos. Creo que desde ahí se me quedó la mala costumbre.

No tengo idea de cómo sentirme. Sé que se cierra un ciclo y lo demás, pero no me siento ni ansioso, ni nervioso, ni exaltado. Creo que estoy muy mentalizado a la idea de que seguiré vinculado a la academia por lo que no me invade [aún] la nostalgia. No oculto mi deseo por estudiar un posgrado [es más, conforme pasa el tiempo me entusiasmo más], sin embargo, es un hecho que mañana es el principio del final de una etapa.

Gracias R.E.M., por resumirlo tan bien:

It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it and I feel fine

Escrito por Pepe Flores

27 Noviembre 2008 a 1:06 am

Yo no soy diseñador

con 6 comentarios

Mi trabajo final de Diseño Editorial es hacer una revista de 24 páginas. “¡Qué sencillo! ¿Qué no trabajabas en eso?”, dirán los más optimistas. Aclaro: yo editaba revistas. Bajo ningún motivo las diseñaba [esa tarea la desempeñaba de maravilla la Niña Funky]. Si acaso, ayudaba en la conceptualización. Verán, la conceptualización es el proceso de procrastinación pensar, estructurar y definir mentalmente cómo chingaos se va a ver tu diseño. Es el equivalente dos-tres artístico al clásico hacer research.

La bronca es que tengo problemas de conceptualización, básicamente porque depende por completo del estado de ánimo y la inspiración en el momento. Por ejemplo, mi compañera de equipo y yo ya trabajamos en la identidad de la revista, el diseño de portada [un platanito muy coqueto] y la temática de los artículos. No obstante, los avances son más bien nulos. Recién se acercó el profesor a preguntarme sobre los adelantos (ejem…) y su mera presencia desencadenó la chispa de mi proceso creativo. Así que, afortunadamente, ya tengo bien pensaditos cómo se van a ver un par de artículos. Ya es algo.

Aunque parece una pérdida total de tiempo, la conceptualización es muy, muy útil. Recuerdo que, en un curso de narrativa, Jorge Volpi nos mencionó que para escribir un libro, hay que escribir otro antes. ¿Ilógico? Para nada: antes de aventurarse a redactar a golpe de inspiración, vale bien tener anotaciones varias y aparentemente dispersas que funcionan como una guía de escritura – usualmente ininteligible para los demás, pero muy clara para el autor. Por eso no me preocupo tanto por el estatus actual de mi tesis, porque ya tengo un outline de dos páginas [otro término pa' decir lo mismo] que vale su extensión en inspiración. Así que, ¿por qué preocuparse por la revista, si la conceptualización ya quedó?

Oh, claro. Olvidaba que yo no soy diseñador.

Escrito por Pepe Flores

26 Noviembre 2008 a 11:50 am

Los otros nueve

con 3 comentarios

Qué tristeza de comentario.

La docente de la escuela de Comunicación de la Udlap Martha Báez Martínez [...] reveló que sólo uno de cada diez alumnos que deciden estudiar la carrera de comunicación lo hace por vocación; mientras que el resto es por salir en los medios, ser parte de producciones cinematográficas o convertirse en caricaturistas.

Qué lamentable que una catedrática – quien, por cierto, imparte materias relacionadas con la publicidad y la mercadotecnia – tenga una visión tan cerrada del campo de la comunicación. Qué pequeñez de pensamiento, caray.

Tengo compañeros que se dedican a relaciones públicas, que ejercen el periodismo, que son documentalistas, que trabajan en la industria editorial, que son investigadores de audiencias, que hacen comunicación política, que organizan conciertos, que se desarrollan en el ámbito de la publicidad, que producen videos, que tienen programas de radio, que hacen comunicación organizacional, que salen frente a las cámaras, que están detrás de las cámaras, que comunican desde el sistema, que comunican contra el sistema. Que crean su propio medio. Los hay los que teorizan, y los que practican. Y todos estudiamos lo mismo.

El gran problema de las Ciencias de la Comunicación es que se han enfrentado siempre a la eterna fractura entre comunicólogos y comunicadores. Entiendo la diferencia semántica, pero la formación debe ser integral. No se puede estudiar la comunicación sin saber cómo se pone en práctica; no se puede ejercer sin entender los procesos comunicacionales. Quien sale frente a una cámara sabe cómo debe decir su diálogo y qué efecto causará, quien produce cine debe comprender cómo generar respuestas en su audiencia, quien realiza caricaturas debe tener la destreza para plasmar en un cartón la contundencia de una imagen. La comunicología es el estudio y la práctica reflexiva de la comunicación. La comunicación debe ser necesariamente interdisciplinaria y no estar confinada a los límites de un reductio ad absurdum. La vocación no se mide en qué rama te desempeñes, sino en la capacidad y deseo de comprensión.

Y si no es así, me pregunto: ¿cuál es perfil del comunicólogo?

Perdóneme, maestra, pero yo prefiero seguir siendo parte de los otros nueve.

Escrito por Pepe Flores

23 Octubre 2008 a 2:39 pm

Reporte de guerra desde el Coloquio de Comunicación

con 3 comentarios

Disculpen, estimados lectores, que no haya actualizado dos días seguidos (¡sacrílego!), pero he estado ocupado al grado del agotamiento como camarógrafo del H. Coloquio de Comunicación de la UDLAP. Confieso que me ha sorprendido el nivel de muchas ponencias y me ha revitalizado de orgullo el magro nivel de muchos de los asistentes de otras universidades. No traen nada, diría mi compa Camilo.

Eso de la grabada es una reverenda friega, pero no negaré que lo he disfrutado. Las conferencias han inspirado un par de buenas ideas para futuras entradas, y la he pasado muy bien con la banda de la clase, incuido un brindis con hartos canapés y güisqui, y una indispensable escapada de medio tiempo a Bambukos pa’ relajarnos.

Lo malo es que no ha quedado margen para el resto de mis actividades, como ir a clases, diseñar unos trípticos para clase de Editorial, terminar mis correcciones de capítulo uno, o enviar la estructura del capítulo dos de mi tesis. Y, por supuesto, para actualizar este espacio como se debe. Así que aprovecho que Quince tiene una plataforma de WordPress para publicar este escueto reporte de guerra.

Sigan en sintonía.

Escrito por Pepe Flores

22 Octubre 2008 a 10:22 am

Es tu turno, Obi-Wan

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Hoy me toca impartir mi primera clase formal de mi vida. Sí, ya sé que estoy dando un taller de redacción periodística, pero lo de hoy son palabras mayores. O bueno, cuando menos para mí lo son. Hace un par de semanas mi director de tesis me propuso dar una clase sobre fenomenología de las técnicas para su curso de Tecnología y Conocimiento. Claro que acepté. En primer lugar, como ya expliqué, porque me encanta dar clases; y en segundo orden, porque se supone que ya debería ser capaz de dominar este tema de pe a pa. Me parece una buena iniciativa: calar a los tesistas para ver si de veras son tan chicles.

El año pasado le propuse a mi director de tesis ayudarle como tutor en uno de sus cursos en línea [Introducción a la Investigación Social] en caso de que estuviera muy abrumado por su trabajo de doctorado. A él le pareció una gran idea: después de todo, es común en las universidades de renombre que los profesores asignen TA’s [teaching assistants]. Claro está que no requirió de mi asistencia. Pero hoy me toca debutar del otro lado de los asientos. Tampoco es que de aquí vaya a dar el gran salto a las aulas [para eso, considero, falta preparación y experiencia], pero es un inicio.

Confieso que estoy nervioso. ¡Y cómo no estarlo! Lo que para mí tiene mucho sentido en mi cabeza, no sé si tendré la capacidad para transmitirlo a quince universitarios. Ayer me costó un trabajo endemoniado medio explicarle a Tabcin qué significaba que no se puede disociar el sentido del ser del sentido del fenómeno. Pero bueno, creo que hoy es una buena prueba de fuego: me daré cuenta hasta qué nivel domino mi tema de tesis y hasta qué grado soy capaz de hacerlo comprensible a los demás. Y lo descubriré a la mala.

Ahora sé cómo se sintió Nadia Molina – editora de PC Magazine en Español – en esta convesación:

Sara Stereo: ¿Y mi curso de hacer revistas?
Nadia Molina: Nooooo. Yo nomás soy aprendiz del Ruys, ésa es la verdad.
Sara Stereo: No importa, es como cuando Obi Wan recibe la encomienda de entrenar a Anakin. Tú eres Obi-Wan, un Padawan (aprendiz) de un Maestro Jedi que va a entrenar a otra Padawan.

Es tu turno, Obi-Wan. Que la Fuerza te acompañe.

Escrito por Pepe Flores

10 Septiembre 2008 a 9:14 am

Escrito en Académico, Personales

La novena es la vencida

con 2 comentarios

Ayer fue el primer día de mi noveno semestre en la universidad. Aunque tengo planeado terminar la tesis a inicios del próximo año, éste será el último periodo en que curse materias. Ergo, es mi último semestre. La verdad, pensé que se sentiría raro ser de los veteranos. La neta es que es lo mismo, a excepción de que todo mundo pregunta cada vez que te ve ¿cómo va esa tesis? [con el tiempo uno aprende a asentir y sonreír, asentir y sonreír] .También pensé que me sentiría retesolito y que cada vez que voltease, vería puros menores desconocidos. Eso tampoco pasó. Sigo viendo rostros familiares [y uno que otro rezagado] y a los novatos sólo los volteo a ver para regodearme la pupila con alguna morrilla. Digo, es parte de las prestaciones de la uni.

Algunos de mis amigos están en sus últimas materias, y otros apenas van metiendo Tesis I porque les entra el frío de terminar tan rápido. Y, claro está, también están los que se nos gradúan. Me alegra haber conocido tanta gente porque hasta me siento importante cuando camino por el campus y siempre encuentro alguien que me saluda efusivamente. Hoy, por ejemplo, me topé con Curious, Baby Zapata, Marce O. y Angel Terminator, sólo por nombrar algunos. Vi a los cuates de costumbre – los que están, porque hay otros que prolongaron sus vacaciones y aún no llegan – y hasta me topé a una chica con la que llevé Redacción en primer semestre. En serio, da gusto ver a los sobrevivientes. Lo único desafortunado es que Xime está en Israel y la extraño montones. Pero así es la vida: un día están contigo echando el cofi y al siguiente se van al otro lado del mundo a esquivar coches-bomba.

En fin, espero que el blog no decaiga en este último jalón. Cada semestre acostumbro mantenerme ocupado con múltiples actividades. El noveno no tiene por qué ser la excepción. A mi favor, la ventaja es que tener pocas clases deja mucho tiempo libre para avanzar en la tesis [ajá], hacer ejercicio [ajá bis] o realizar cosas productivas como perfeccionar mi técnica de Guitar Hero en la Sala de Videojuegos. Allende de la tesis [que debería bastarme para mantenerme recluido en el Starbucks la biblioteca], seguiré con el programa de radio y unas colaboraciones esporádicas en el periódico de la uni. Pero además, me conseguí una chambita como corrector de estilo en una revista de cine y publicaré un par de veces por semana una columna en La Primera de Puebla. Más lo que se acumule.

A echarle ganas, que la novena es la vencida.

Escrito por Pepe Flores

12 Agosto 2008 a 9:50 am

Cursos en suspenso

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¡Vaya! Justo cuando pensé que no tendría ni un sólo problema para meter materias en mi último semestre, se sacan una genialidad de la chistera. Resulta que debo inscribir únicamente tres clases: Diseño Editorial, Evaluación de Estrategias y Producción Televisiva [con su respectivo laboratorio]. Sencillo, ¿no? En primera, la clase que me corresponde de Diseño Editorial no se ofertó [DG-241], pero no pasa nada porque hay una equivalente [DV-233]. Así que inscribí Diseño Editorial en lunes y miércoles de 10 a 11:40, Evaluación de Estrategias en martes y jueves de 10 a 11:15, Producción Televisiva en lunes de 12 a 2:30, y el Laboratorio de Televisión en viernes de 12:30 a 3:50. Hasta ahí, todo muy bien.

Pero no contaba con un pequeño detalle:

Y resulta que mi Laboratorio de Televisión desapareció. ¡Puf! Aquí es dónde se pone feísimo. La única opción restante es en miércoles de 11 a 2:20, la cual se empalma con Diseño Editorial. Bueno, ¿y por qué no muevo Diseño? Porque la otra sección es de 12 a 1:40 y también provoca empalmes. Francamente, yo veo una solución práctica: que me permitan llegar cuarenta minutos tarde al laboratorio y marcharme a las tres. O bien, que inscriba otra materia en lugar de Diseño Editorial [Bluku me recomendó tomar Arquitectura de la Información, por eso del diseño de blogs y widgets], pero falta que el Departamento de Diseño me lo permita.

Mientras tanto, seguimos en suspenso.

Escrito por Pepe Flores

10 Agosto 2008 a 1:41 pm

Escrito en Académico, Personales

En defensa del noventa y nueve

con 2 comentarios

La calificación más cocky little bastard es el 99. Sí, un ápice chiquitito, imperceptible, abajo del mítico y [casi siempre] inalcanzable 100. Es casi como el $9.90 te cobran el súper para que no te des cuenta de que te algo cuesta diez pesos. Pero para la gente común, $9.90 son diez pesos y 99 es un cien. Viva la practicidad.

Terminé mi verano con promedio de 99. 99 en Marketing Deportivo, y 99 en Política Exterior de Estados Unidos. En ambos, me quedé a un pasito de acreditar con el máximo puntaje. No es la primera vez que me sucede: también cuando cursé Estudios Críticos y Lenguaje Cinematográfico obtuve esa nota. Admito que las primeras veces me enojé. ¿Por qué carambas no me dieron la décima que me faltaba? ¿Qué minucia ocasionó que perdiera esa décima de calificación? Ahora ya no me enfado. Aprendí que, mientras que el 100 es el reflejo de la perfección, el 99 es la perfecta imperfección.

Claro, todo depende de cómo lo quieras ver. Ya me imagino qué hubiera pasado si a Nadia Comaneci le hubieran puesto 9.9. Pero yo me voy contento con mi noventa y nueve. Podría frustrarme después de haberme quedado a un pasito del cénit escolar, del punto más álgido de la tabla académica. Pero al final, ¿qué importa? Para fines prácticos, la décima que le falta a mi 99 es como esos diez centavos que te dan de cambio y que nadie extraña.

Escrito por Pepe Flores

14 Julio 2008 a 4:53 pm

Escrito en Académico, Personales

No lo dije yo, lo dijo… (XLIII)

sin comentarios

“Si estás escribiendo un paper, relájate. Piensa que cada texto académico lo leen, en promedio, siete personas. Si a eso añades que los textos de las vacas sagradas los leen cientos de personas, tendrás suerte si tu paper lo lee alguien más que tu profesor. Así que tú, tranquilo.”

- Marce O., en sus consejos sobre cómo insertarse en el mundo de la élite intelectual.

Escrito por Pepe Flores

12 Julio 2008 a 10:49 am

Escrito en Académico, Frases