Archivo para la categoría "Baloncesto"
UDLAP – UPAEP: noche de clásico universitario
Este martes 16, los equipos de baloncesto de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) se enfrentarán en otra edición del clásico universitario de la ciudad [y, por qué no admitirlo, de la conferencia]. Gracias a la iniciativa del Departamento de Tecnologías Interactivas y Colaborativas de la UDLAP, es posible ver los partidos más importantes de las quintetas aztecas a través de Internet (www.udlap.mx/envivo).

Hoy estaré transmitiendo – junto con un equipo de especialistas compuesto por Juan José Santana, Jerónimo Omaña, Afanasiev Arellano y Victoria Rodríguez – los clásicos UDLAP – UPAEP desde el Gimnasio Morris “Moe” Williams. El encuentro de baloncesto femenil iniciará a las 17:00 horas, mientras que el juego en rama varonil será a las 19:00 horas. Es muy probable que debute como comentarista deportivo [ya he transmitido un par de clásicos, pero siempre en el área técnica], pero todo dependerá de las circunstancias.
Actualización: Me informan por correo que el juego de baloncesto femenil será el miércoles 17, a las cinco de la tarde. El horario de los varones no sufrió cambio alguno.
Así que ya saben, pueden darse cita en el Gimnasio Morris “Moe” Williams de la UDLA [la entrada cuesta 10 pesos]; o sintonizar el partido por videostreaming. Además de los clásicos, estaremos narrando otros partidos de baloncesto durante la temporada. Para mantenerse al tanto, únanse al grupo de Facebook y así recibirán anuncios de cuándo y qué partido transmitiremos [claro está que también en el blog estaré avisándoles]. ¡Que bote el balón!
La triple redención
Se comenta que tres deportes están acaparando las filas de los Juegos Olímpicos: la gimnasia, la natación y el baloncesto. Sin duda alguna, nadie en su sano juicio se perdería el duelo entre chinos y japoneses por la presea dorada en gimnasia [con rumanos y estadounidenses pisando fuerte por detrás]; o la odisea de Michael Phelps por conseguir ocho medallas áureas en natación. Pero otro que acapara las miradas es el equipo de baloncesto de Estados Unidos, apodado acertadamente como el Redeem Team. Por primera vez, la quinteta multiestelar enarbola la bandera de la [aparente] humildad en vez de la del poderío. Vienen dolidos del bronce en Atenas y quieren demostrar que están listos para ocupar el sitio más alto del podio.
Pero el equipo norteamericano no la tendrá nada fácil. Si bien vapulearon a los chinos – y con seguridad, masacrarán a los angoleños -, ganar no es cuestión de espectacularidad, sino de efectividad. Una clavada grosera in your face vale lo mismo que cualquier tiro desde la pintura. Y vale menos que un triple. China apostó a salir con la puntería fina y falló, pero demostró que la media distancia es letal contra los gringos. Tienen enfrente aún dos compromisos severos: enfretarán a Grecia con ganas de devolverles la humillación de Atenas; y se medirán contra España, actuales campeones del mundo [vale la pena ver el juego en vivo el sábado por la mañana]. Aún si logran derrotar al equipo de Gasol, Estados Unidos tendrá que hacerle frente a sus demonios: Argentina, Lituania o Rusia son escollos para alcanzar el cénit olímpico.

Aunque es la más notoria, no es la única redención que podríamos atestiguar en Pekín. En el fútbol, la escuadra amazónica viene por la de oro. Es su obsesión. El único palmarés negado a la historia balompédica de Brasil podría caer en el Lejano Oriente. Reforzados por un resucitado Ronaldinho, la verdeamarilla tiene resuelto su pase a cuartos de final. Pero si la lógica se impone, se cruzarán con Argentina. Y la albiceleste está repleta de calidad en todas las líneas. Brasil tendrá que vencer a su más acérrimo rival para acceder a la antesala del sueño. Y todavía ahí, tendría que enfrentar a los combativos italianos o a la potencia de los africanos como Camerún, Nigeria o Costa de Marfil.

Por último, el lastimado deporte mexicano buscará, a como de lugar, pescar alguna medalla que maquille el podrido andamiaje de su federación. Paola Espinosa y Tatiana Ortiz ya consiguieron un bronce en clavados sincronizados, pero la cosecha debe ser mayor para no considerar la incursión en China un estrepitoso fracaso. El boxeo, el taekwondo, los clavados, el canotaje y el tiro con arco alzan la mano para salvar el honor deportivo del país. O mejor dicho, para salvarle la cabeza a Carlos Hermosillo y compañía.
¿Qué redención atestiguaremos?