Este blog ha llegado a su fin. Después de pasar unos cuantos meses sin actualización, he decidido oficializar su defunción. A pesar de su estado catatónico, todavía recibo cerca de cien visitas al día. La mayoría llegan a este sitio buscan imágenes de Megan Fox o Alison Stokke; otros tantos llegan por despiste, y algunos – sólo unos pocos – revisan esporádicamente este sitio con la esperanza infundada de que un día anuncie el retorno. Pues no más. Este blog, mi bitácora personal, se ha terminado. Descanse en paz, y continuemos.

Esta decisión no implica que vaya a borrar este lugar. Para nada. Lo dejaré como un mausoleo, un testimonio de año y medio de mi vida, de la recta final de mi vida universitaria, y algunos incipientes trazos de mi vida independiente. Lo dejaré como testigo de mis tiempos como tesista, de la llegada de personas importantes – fundamentales, diría yo – a mi existencia, y como una botella al mar de información con un cúmulo de pensamientos, sentimientos e ideas de mi autoría. Muchas satisfacciones, amigos y conflictos me ha traído este sitio. Dejémoslo vivir en la memoria caché, para beneplácito de los despistados navegantes que sigan acayando aquí.

Sin embargo, la historia continúa. Les invito cordialmente a que se den una vuelta por mi nuevo sitio: Lecturas Disidentes. Disculpen el tiradero, pero apenas lo estoy dejando listo. Así que seguimos en contacto, amigos de la blogósfera. No olviden apagar las luces al salir.

Un abrazo, donde quiera que estén,

Pepe Flores


Ok, este blog técnicamente sigue de vacaciones, pero ésa no es razón suficiente para privarles de mi colección de perlas de sabiduría tuitera del mes. Sí, ya pasamos la mitad de agosto, pero pues más vale tarde que nunca. Además, a partir de esta entrega, se me ha ocurrido hacer una tabla de competencia. Cada mención cuenta un punto; las negritas, dos; y los del top 5, tres. El que tenga más menciones para final del año se llevará un premio, pinky promise. Ahora sí, ¡los tuitazos de julio!

@Ruys: Si Ludwika limpia sus pompis con ese papel de baño, debe ser bueno. [Julio 31]

@marilink: La vida sabia interpone tiempo y distancias y luego viene Facebook a romper ese bendito orden natural! [Julio 31]

@alislas: ayer volví a confirmar que para cada chica siempre hay un BASTARDO en su vida [Julio 31]

@maire_wink: Fórmula para el éxito: 1) Trabaja duro 2) Piensa siempre positivamente 3) ganate el melate [Julio 29]

@_hein_: Despertayunando. [Julio 29]

@Perliux: #yoconfieso que hoy te extraño horrores. #yoconfieso que me gustaría salir a caminar de noche, como lo acostumbrábamos. [Julio 29]

@ecoroberto: si un dia me levanto a media noche y encuentro que ya no me gustas tanto, he de sacarme los ojos para sólo recordarte cuando me encantabas [Julio 28]

@RenataSantoyo: No pediré más consejos! Lo haré como yo quiera. [Julio 28]

Continue reading ‘Mis tuitazos favoritos, julio 2008’


Por si no lo habían notado, este blog está de vacaciones involuntarias. Lo hago explícito por si alguno de ustedes aún tiene la buena costumbre (y fé) de revisar si hay nuevas entradas. Le daré un descansito hasta agosto. Por el momento, esta bitácora no es prioridad. Si quieren saber de mi día a día y reírse mucho con mis peripecias, les recomiendo que sigan mi cuenta en Twitter. Lo mismo, pero en 140 caracteres. Aún no sé si regrese este sitio. Estoy pensando en abrir un tumblog y llevármela ahí. Ya me decidiré.

De mientras, hasta agosto.


No sé qué sería de mí sin Twitter. Bueno, la verdad es que sí sobreviviría y todo eso, pero extrañaría las perlas de humor y sabiduría que me topo en el timeline. Así que, sin más preámbulo, los tuitazos del mes de junio. Y saben, las 10 menciones honoríficas en negritas, y el top 5 en una tipografía más grande. Por cierto, si incluyo alguno mío en el listado no es por ególatra, sino porque me lo topé en la lista de favoritos de alguien más.

@mediotiempo: Al conocer que la FMF anunció que México ya no participaría en la Sudamericana el ‘Chelís’ dijo simplemente, ‘que ching… a su ma…’. [Junio 30]

@Padaguan: Lo de Honduras es orquestado por la FMF para desestabilizar a los rivales del Tri. Así caerán uno a uno los del Hexagonal. [Junio 30]

@danalonso: Si un político treintón “representa a los jóvenes” y Michael Jackson “murió joven” a los 50 ¿A qué edad es uno adulto? [Junio 30]

@laquesefue: Voy a escribir un libro, el título será: “1,000 maneras de distraerse cuando se escribe un post”. En eso si soy experta!! [Junio 29]

@luisftenorio: Como toda dictadura el MagicBra oprime a los de adentro, ilusiona a los de afuera y hace monumentos soberbios a los caídos [Junio 29]

@luisftenorio: Hay chicas que no se enteran que la esclavitud ya se acabó. Y las pobres van por el mundo vendiéndose a precios altísimos [Junio 29]

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Amigos todos,

No soy de los que suelen publicar entradas en tono epistolar, pero estoy contagiado por las notas del Facebook que me escriben los amigos que están en otras latitudes. La verdad es que me está costando reengancharme al blog, y ésta es una pequeña estrategia para encancharme de nuevo. El problema no es que carezca de anécdotas que contar, sino que no sé cómo. Lógico, ha sido un mes de esporádicas actualizaciones. Así que, como esos tomos cero de las sagas de cómics, contextualizaré un poco mi situación actual. Acomódense, que va para largo.

Primero, vivir solo. No me quejo. Estoy a punto de cumplir el primer mes fuera de casa. Boca del Infierno es un lugar acogedor. No me costó acostumbrarme a estar por aquí. La verdad es que cinco años viviéndomela en la universidad me curtieron bastante bien. Voy los fines de semana a casa, paso un rato con mi mamá, comemos o salimos al cine, y todo igual. A mi jefa le sigue costando trabajo tenerme fuera. Aún se le quiebra un poco la voz cuando me despido, pero supongo que poco a poco el impacto será menor.

Aún me cuesta tomar ritmo. A veces siento que el día se escurre muy lentamente. Aunque estoy medianamente activo desde las 7:30 porque salgo a correr, el problema es que comienzo mi actividad hasta el mediodía, y me topo con que no tengo mucho qué hacer. La chamba aún me tiene en suspenso. Apliqué para Hipertextual, y aún no tengo respuesta. Mi otra opción es Editorial Santillana, pero eso implica una probable mudanza al D.F. No he explorado otras opciones laborales, así que en el entretiempo, me ocupo en la reescritura exprés una novela para concursar, a ver si chicle y pega, aunque a la velocidad que escribo, no lo veo como un objetivo tan alcanzable.

Del posgrado, ahí la llevo. Ya decidí que aplicaré a Cornell o al MIT. Lo que no sé es para cuando. ¿2010 ó 2011? He ahí el dilema. Me encantaría irme as soon as possible, pero me aconsejan engrosar mi currículo con un par de publicaciones académicas y una o dos presentaciones en congresos internacionales. Y, bueno, no son enchiladas, caray. Estoy intentando publicar mi tesis, pero al parecer, no recibo mucho apoyo de la UDLAP. Así que habrá que tocar otras puertas, buscar otras editoriales, y ver si alguien se interesa. Pienso, a bote pronto, echarle grito al Instituto de Investigaciones Filosóficas “Luis Villoro” o al Círculo Latinoamericano de Fenomenología.

A veces creo que hace falta un poco más de movimiento. Todo está muy tranquilo. Despertar, cocinar, ver una película o salir a echar unas bebidas por la noche. Radio los sábados, fútbol los domingos, y columna cuando se puede. Las vacaciones/desempleo son complicadas, sobre todo porque me considero una mente muy inquieta. Pero hay que apechugar.  Toda vez que lo más inestable ha pasado, les lanzo esta bengala para anunciarles el eventual [pero seguro] regreso de su servidor a este espacio. Después de todo, la pausa es momentánea. Ya veremos después como me va con el frenesí.


Para qué mentirles: este sitio lleva un par de meses en el descuido. Atrás quedaron los tiempos de bonanza, en los que había una o dos actualizaciones por día. No es que el cerebro se me haya secado, ni que la voluntad haya decaído, es sólo que a veces no tengo tiempo de escribir. Ahora que termine la tesis, cuya elaboración me chupó hasta el alma, debería retomar el ritmo. Pero, por alguna razón que desconozco, no es tan fácil como parece.

Rara vez me detengo a pensar en por qué escribo esta bitácora. A veces, creo que es sólo para saciar esa necesidad cuasipatológica de publicar lo que me pasa [aunque, a decir verdad, para eso está mi cuenta de Twitter]. En otras, porque me gusta escribir de lo que me plazca, y opinar a diestra y siniestra. En muchas ocasiones, escribo tomando en cuenta a mis lectores, sea añadiendo bromas locales o escribiendo sobre temas que me sugieren. Otras, las menos, sólo abro el grifo y dejo salir las letras que tengo contenidas. Caramba, ni siquiera en el tono he hallado homogeneidad. A veces salgo con un video pendejo, y otras con una disertación filosófica.

Los visitantes más regulares habrán notado que la imagen de este blog ha cambiado drásticamente en los últimos meses. Creo que he usado cinco o seis templates diferentes. Es parte de la búsqueda de sentido de este blog, que, por metonimia, es parte de la búsqueda de su autor. El descuido ha llegado a tal grado que el dominio aún no está restablecido [y eso que ya lo pagué la semana pasada] porque se me ha pasado enviar una copia legible del recibo de pago. Yo qué culpa de no tener un escáner a la mano. Es más, no están pa’ saberlo, pero esta entrada la empecé a escribir el 10 de junio [¡hace más de una semana!]. Así de disperso ando.

Podría echarle la culpa a muchas situaciones. Ya saben, que me acabo de graduar [con honores, gracias], que ya vivo solo [pero sigo de mantenido], que ando buscando trabajo [sin saber dónde encontrarlo], que no tengo ni perro que me ladre [y pa’ colmo, mi gato se quedó en mi hogar materno], y un sinnúmero de pretextos más. Mis amigos me reconfortan diciéndome que ésta es una época de cambios, pero ¿qué es la vida sino una sucesión de impredictibilidades y acontecimientos aleatorios? Ergo, no hallo pretexto ni explicación para mi pachorra bloguera. Sólo ando bloqueado, pues.

Así que, a manera de disclaimer, les ofrezco una disculpa por las pocas actualizaciones y lo errático de las entradas en los últimos días semanas meses. Pero, sobre todo, les agradezco de todo corazón que, a pesar de los pesares, sigan detras del monitor [¡ah, que pinche cursi!], dejando comentarios y demás. Gracias, totales. Sigan en sintonía.


El sábado pasado descubrí que tengo un tío medio lejano que es candidato a diputado. Por el PRD, pa’ variar. Iba escuchando la radio por la mañana y me topé con su spot. Cuando llegué a casa, le comenté a la familia. “Sí, yo ya sabía”, respondió la tía mayor, de ésas manufacturadas en la preguerra. “Creí que no se iba a lanzar, por ahí oí que no le habían asignado el presupuesto”, apuntó. “Ya ves, ¿por qué no le hiciste caso cuando te pidió ayuda para no-recuerdo-qué?”, me recriminó otra tía. En fin, la noticia detonó los chismorreos y el resto del desayuno familiar transcurrió entre relatos espeluznantes de política local. Al día siguiente me topé con un pendón del PVEM. Me quedé con la sensación de conocer al candidato, y tras un ejercicio de memoria, mi mente ubicó ese rostro. “¿Adivina dónde vi a M., el cuate con el que compartíamos oficina?”, le comenté a una amiga. “Ya sé, se lanzó para diputado”, respondió, “la otra vez me llamó para que lo ayudara con su campaña. Lo mandé a volar.” Aplaudí, nomás por puro impulso.

“¿Y vas a votar por alguno de ellos?”, me preguntó un amigo cuando le comenté lo de mis descubrimientos electorales. “No”, respondí tajantemente, “ninguno de los dos está registrado en mi distrito”. Ahí zanjamos la conversación, pero me quedé pensando en qué haría si pudiera elegir a algunos de los dos. La verdad es que no siento mucha empatía por los perredistas, sobre todo porque ya me perdí en la telenovela entre chuchos y demás. Aparte, se me hace de lo más chafa votar por un familiar bajo el mero criterio de la sangre – ¡diluida, además! Por otra parte, no me atrae la plataforma política del Verde Ecologista (y a decir verdad, Raúl Araiza se me hace un actor malísimo) así que tampoco le voy a los verdes. Es más, yo digo que si no hay buenos candidatos, que me los paguen.

Siempre critiqué en las elecciones de mi universidad que la mayoría de los estudiantes votaran por su cuate, su conocido, su compañero de banca. Ahora que lo pienso con más detenimiento, me pregunto cuántos tíos, primos, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, amoríos, ex-amoríos, y demás conocidos están involucrados en la próxima elección. Me gustaría saber cuántos votarán por default bajo el argumento de la familiaridad y el amiguismo, aunque el candidato sea el primo del hermano del señor que no vino a la fiesta. Después de todo, ¿a quién no le gusta presumir que se lleva de piquete de ombligo con el flamante diputado? (y si se raya con algo, ¡qué mejor!). Al final, recordé a aquel cuate de la primaria que soñaba con ser gobernador. “¿Verdad que cuando me lance vas a votar por mí?”, me preguntó. “Pero por supuesto que sí”, le afirmé recreo tras recreo. Y lo sostengo. Después de todo, en el patio de la escuela, él me prometió nombrarme algún día el nuevo Secretario de Educación Pública.

Columna publicada el miércoles 10 de junio en La Primera de Puebla.




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