Bitácora de tesis de Pepe Flores

05Jul08

Finalmente decidí abrir mi bitácora de tesis. Debo admitir que hubo tres influencias fuertes para tomar la decisión. La primera es mi director de tesis, quien siempre me ha depositado su entera confianza en que mi trabajo vale la pena. Un hombre brillante, excepcional y sencillo. Cuando aceptó dirigirme, ambos sabíamos que iba a ser difícil, ya que él está terminando el doctorado en Cambridge y trabajaríamos a distancia. Un examen de voluntad que, hasta ahora, voy pasando con la mínima. Me prometí terminar los dos primeros capítulos para mediados de agosto y mírenme: sigo con un pinchurriento borrador que tengo desde mayo. Intenté presionarme para enviar avances a diestra y siniestra, pero mi director me recordó que hay que disfrutar todo lo que se vive – familia, amigos, trabajo – y que la tesis no tenía porque ser la excepción.

La segunda influencia, y autor intelectual indirecto, es Joeysaurio. Mi buen amigo sigue este blog, especialmente cuando está aburrido, y es de los que se sabe mi cantaleta de estoy haciendo tesis pero nomás no avanzo. Un día me dijo que ya era hora de que me pusiera a trabajar, que si tan sólo le pusiera la misma atención a mi tesis que a este blog, otro gallo cantaría. Ya deja de postear y ponte a escribir, me comentó en numerosas ocasiones. Sin saberlo, Joeysaurio me dio una gran idea: si disfruto tanto escribir en el blog, ¿por qué no escribirla aquí? O mejor, ¿por qué no en su propia bitácora? Aquí también influye un poquitín Te manejo lo que es, el sitio que Marce O. abrió para platicar de las conferencias a las que asistió en Harvard.

La tercera influencia – y de las más decisivas – es Xime, cuyo nombre aparece casi en una de cada tres entradas. Xime es mi mejor amiga, y a últimas fechas, la persona que más empeño ha puesto en que deje de ser un ganapán. Resulta que un día, hace un par de semanas, me ganó en ajedrez. Yo me molesté porque se portó condescendiente conmigo, y ella prometió dejar de hacerlo. Dicho y hecho. Desde ese día, dejó de justificar mi falta de voluntad y, entre risas y regaños, me ha hecho reaccionar. Ayer, en esas pláticas noctámbulas que tanto acostumbramos, me dí cuenta que en verdad cree en mí. Y no pienso defraudarme ni defraudarla.

Así que, combinando esas tres vivencias, decidí que ya era hora de hacer algo. No sólo escribir la tesis, sino disfrutarla. Por eso les presento la bitácora de tesis de Pepe Flores, un sitio dedicado enteramente a ir exponiendo algunas ideas, reflexiones y pequeños avances, de manera que yo pueda escribir en un terreno que me es familiar, y también reciba su retroalimentación. Y como en todo blog, hay que comprometerse. Me propongo actualizar un par de veces por semana cuando mínimo, dependiendo lo que me surja en la cabeza. Después de todo, una tesis que habla sobre la fenomenología de las técnicas no podía escaparse a ser un poco peculiar.

Por cierto, Feni [el nombre con que Xime bautizó a mi tesis] dio el salto a ser una antropomorfización cibernética y también tiene perfil de Facebook. Digo, por si quieren que sea parte de su red social.

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One Response to “Bitácora de tesis de Pepe Flores”


  1. 1 Presentación de la bitácora « Bitácora de tesina de Esaú Jaimes

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