Archive for the ‘Anécdotas’ Category

Amigos todos, No soy de los que suelen publicar entradas en tono epistolar, pero estoy contagiado por las notas del Facebook que me escriben los amigos que están en otras latitudes. La verdad es que me está costando reengancharme al blog, y ésta es una pequeña estrategia para encancharme de nuevo. El problema no es […]


El asueto obligado está a punto de terminarse. Es una lástima. No voy a mentirles: me he divertido muchísimo sobreviviendo esta semana. Por supuesto, gran parte del mérito por no haber enloquecido de aburrimiento se lo debo a Ximena. Tener a tu mejor amiga en medio de la crisis pandémica siempre ayuda, sobre todo cuando […]


Confiésoles que nomás una vez en mi vida he viajado en avión. Fue a los 14 (¿ó 15?) años, cuando fui con un par de amigos a vacacionar a Puerto Vallarta [me parece que ahorita es algo así como el destino de moda]. Ambos trayectos [ida y vuelta] duraron como dos horas. Recuerdo que cometí […]


Para Susy y Hugo. “Gracias por venir. Tú viste todo desde el principio”, me dijo Suz. Recuerdo el día que la conocí. Yo conducía el noticiario de la universidad y buscaba a alguien para hablar sobre el próximo congreso de Ciencias Químico-Biológicas. Hablé con Aarón, un amigo biólogo, y me dijo que no podía ir […]


Nunca me he reconocido como escritor de ficción. Para eso, se necesita escribir (thanks, Captain Obvious!) y publicar con cierta constancia. Yo, a lo sumo, tengo cuatro cuentos completos (dos premiados y dos inéditos) y un par de fallidos/abortados: un buen balance pero nada prolífico. Descubrí mi gusto por los relatos cortos cuando iniciaba la […]


Mucho me temo que Pixie, el gato de la discordia, corre el peligro de ser desterrado de mi casa. El domingo por la mañana el minino tuvo a bien orinarse en mi cama. Poco pareció importarle que yo estuviera bajo las sábanas en ese instante. Amodorrado, sólo sentí como presionó el edredón con sus patitas […]


Hoy tuve uno de mis típicos momentos de depresión. A decir verdad, ahora no recuerdo a ciencia cierta el porqué se desencadenó tan abruptamente. Fueron múltiples factores, supongo. Lo que sé es que venía saliendo de la sala de cómputo de Negocios, y el mundo se me vino para abajo. Puf, así, sin avisar. Por […]